El SUV ya no es el coche preferido de los españoles

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Los SUV pierden interés por su alto precio. En un panorama marcado por la inflación, el sector del automóvil no se iba a quedar atrás. La escalada de precios de los vehículos lleva años en aumento. Concretamente, pagamos casi un 40% más por un vehículo nuevo que hace 7 años, según datos de la Agencia Tributaria. Pese a ello la intención de compra de un automóvil ha experimentado un notable aumento de doce puntos, alcanzando el 64% en 2024. No obstante, la tendencia del mercado indica una migración hacia vehículos mucho más económicos.

Aún con la intención de compra al alza, el presupuesto que los compradores están dispuestos a gastar ha pasado de los 19.755 euros en 2023 a 15.727 en 2024. Esta diferencia de 4.000 euros supone una caída del 20%, que se explica por la tendencia hacia la compra de vehículos más económicos, ya que el precio sigue siendo el factor más determinante para los compradores a la hora de cambiar o adquirir un vehículo. 

Así lo revela el estudio «Tendencias de Compra de un Vehículo en 2024», elaborado por coches.net para la Asociación Nacional de Vendedores y Reparadores de Vehículos GANVAM.

El español medio no se puede permitir comprar un coche nuevo en propiedad, por mucho que las ventas subiesen un 17% en 2023. A no ser que se hagan uso de los múltiples sistemas de financiación que terminan por encarecer el precio a costa de los intereses. Esto lo vemos reflejado en la edad del parque móvil de nuestro país, cuya media de antigüedad es de 15 años y se espera que siga creciendo si las cosas siguen así.

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El precio sigue siendo determinante para la compra de un vehículo.

En el caso de los encuestados, la edad media de sus vehículos era de 11 años y 2 meses, frente a los 9 años del estudio del año anterior. A esto hay que añadir que cae también la cifra de coches por hogar que pasa de 1,4 a 1,2. Ya no es posible en una familia promedio tener un SUV y un utilitario. Y no es que la mayoría de la gente prefiera pasar la ITV cada año con su coche viejo, es que apenas hay opción para otra cosa. Este envejecimiento se ve exacerbado por la incertidumbre económica y la reticencia de los consumidores a endeudarse para adquirir coches nuevos.

Si bien el presupuesto para adquirir un coche según los encuestados es de apenas 15.727 euros, para aquellos capaces de adquirir un vehículo nuevo la cantidad asciende hasta los 26.427 euros, pero esta cifra también sufre una caída al ser 1.000 euros más baja que el año anterior. Y respecto a los coches de ocasión, la cantidad destinada es de 14.795 €, casi 2.000 euros menos que hace un año.

En cuanto a la preferencia por el combustible, España sigue siendo país de diésel con un 51%, seguido de la gasolina con un 41% y lejos quedan los híbridos (6%) y los eléctricos (2%). No obstante, la encuesta destaca un cambio de tendencia a la hora de elegir el método de propulsión de un vehículo nuevo. El diésel y la gasolina caen hasta un 39 y 37% respectivamente frente al aumento del 15% de los vehículos híbridos, mientras que los híbridos enchufables (5%)  y los eléctricos (5%) siguen siendo minoría.

¿Por qué los SUV pierden interés?

A la hora de elegir un vehículo, el precio sigue siendo el factor determinante con un 24%, a lo que le sigue con un 11% la preferencia por una marca en concreto y la seguridad con un 10%. Es destacable que la preferencia de la marca ha desbancado al consumo como segundo factor más importante, algo que se podría explicar por el abaratamiento del combustible en el último año (aunque lejos de los valores pre-pandemia) así cómo la búsqueda de vehículos más económicos y fiables.

Una de las lecturas más relevantes de este estudio es el hecho de que los utilitarios hayan desbancado a los SUV como el tipo de coche más buscado. Podríamos pensar que quizá se deba a un cambio de pensamiento que apueste por la practicidad del tamaño reducido y los menores consumos, en un contexto donde aparcar es más difícil y moverse por las grandes ciudades puede ser un quebradero de cabeza. La realidad es que los coches han subido tanto de precio, que la fiebre de los SUV se ha vuelto inasumible para muchos compradores. Por lo que el cambio de tendencia se explica por una adaptación natural a las actuales restricciones financieras.

De esta forma, el utilitario sube nueve puntos en un año: del 24% al 33% este 2024. Le sigue el hasta ahora rey del mercado, el SUV, que cae cinco puntos: del 32% al 27% este año. El tercer lugar es para el familiar, empatado con el deportivo (15%), que sube un 6% mientras que el familiar cae 4 puntos.

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Los SUV pierden interés debido a su elevado precio.

El estudio también revela un aumento significativo en la compra del primer vehículo, que ha crecido del 4% al 18% este año, lo que hace que el titular del estudio sea que la intención de compra sube, aunque como hemos visto el presupuesto haya caído en picado y con ello la preferencia por el segmento del vehículo haya migrado hacia las opciones más económicas, desbancando así a los SUV.

Otros motivos tratados en el estudio que influyen en la compra de un vehículo son la búsqueda de un vehículo con tecnología más moderna y la necesidad de un coche de mayor tamaño, con un 12% cada una. Le siguen “el coche que tengo es muy antiguo” (11%) y “mi coche actual tiene muchos kilómetros (7%). Que suman un 18%. Una cifra que está directamente relacionada con el envejecimiento del parque móvil y la necesidad de algo más moderno cuando la reparación o el estado del vehículo viejo ya no compensa.

El Vehículo de Ocasión sigue siendo el favorito

A falta de poder optar a un vehículo nuevo, el coche de ocasión sigue siendo una de las alternativas preferidas por los encuestados con un 61%, 15 puntos más que en 2023. Cae en picado el vehículo seminuevo que pasa del 38 al 25%, así como el coche nuevo que pasa del 16 al 14%. Las exigencias de aquellos que prefieren un coche de ocasión han aumentado considerablemente, pues el 86% afirma que no comprarían un vehículo con más de 50.000km. Esto supone 11.000 menos que el año anterior.

Casi 8 de cada 10 encuestados prefieren comprar un vehículo de segunda mano a un profesional de la compra-venta, ya que dentro del presupuesto ajustado, se valora positivamente la garantía que estas empresas ofrecen a los clientes. El resto, opta por prescindir de estos servicios y acudir a un particular ya que el precio en este caso tiene un peso del 64% en su decisión de compra. Como el resto de las conclusiones anteriores, esta tendencia sigue reflejando la importancia que tiene para los compradores el producto barato, el ahorro y la minimización de riesgos financieros.

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Solo un 14% de los encuestados afirman poder comprarse un coche nuevo.

¿Coches de ocasión con ayudas del Estado?

Según el estudio citado, una de las opciones más recomendables para la renovación del parque móvil español tiene que ver con la posibilidad de que el Gobierno apruebe ayudas a la compra de un vehículo de ocasión de menos de 5 años. Los datos muestran que sí serían un buen estímulo para rejuvenecer el sector del automóvil.

Un 83% de los encuestados asegura que un incentivo para la compra de un vehículo de ocasión de menos de cinco años influiría positivamente en su decisión de compra. Aunque el 66% conoce las ayudas gubernamentales para la compra de vehículos, solo el 47% afirma que estas ayudas afectarían su decisión, una disminución de siete puntos respecto al año anterior. 

¿Pinchazo de la fiebre SUV?

La inflación y la subida de los precios de las materias primas han incrementado los costes de producción de los vehículos nuevos. Esta situación económica ha cambiado por completo la tendencia del mercado, ya que los consumidores prefieren posponer la compra de un coche, ya sea nuevo o no, así como buscar alternativas más económicas. 

El crecimiento de la intención de compra de vehículos en España es una señal positiva para el sector automovilístico, aunque viene acompañado de una reducción en el presupuesto. La preferencia por coches más económicos, que no son SUV sino utilitarios y el incremento de la intención de compra de vehículos de ocasión reflejan una adaptación a las actuales condiciones económicas. 

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La renovación del parque móvil pasa porque el coche no sea un bien de lujo.

Las principales conclusiones que se pueden sacar de este tipo de estudios son cuanto menos desoladoras para el sector de la población que apuesta por el transporte individual y la libertad que ello conlleva. Si el coste de la vida y el precio de los automóviles siguen al alza, el futuro pasa por saturar más las redes de transporte público y que cada vez menos gente pueda permitirse un vehículo de cuatro ruedas, o al paso que vamos, de dos. Un bien de lujo inaccesible para la clase media. En el pasado se decía que la movilidad del futuro nos haría la vida más fácil, pero la realidad es bien distinta y con suerte muchos sólo podrán permitirse un patinete eléctrico (o tal vez ni eso… ahora que deberán asociarlo a la contratación de un seguro obligatorio de accidentes). 

Sobre el autor

David Moreno

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