La segunda semana del Dakar es una macedonia de condiciones y superficies que puede ser indigesta

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Más allá de las filias y fobias que puedan existir con el hecho de que el Dakar se lleve a cabo en Arabia Saudí, lo cierto es que la orografía del país ofrece multitud de posibilidades. Consciente de ello, David Castera como director de la prueba ha dibujado un recorrido para la segunda semana de carrera antagónico al de la primera. De las dunas y los conceptos de etapa semi maratón y 48h crono pasamos a una ‘macedonia’ de superficies y etapas que pueden dar más de un dolor de cabeza.

Entre otras cosas porque ASO ha diseñado para la segunda mitad del rally un recorrido que es casi una montaña rusa de emociones, con etapas duras y complejas por distintas cuestiones y otras en las que sobre el papel baja la intensidad. Una circunstancia que es toda una trampa en sí misma, ya que si algo nos ha enseñado el Dakar a lo largo de su historia es que nadie se puede fiar ya que una mala decisión o un despiste pueden echar por tierra el trabajo de todo un año.

Cada etapa tiene su propia ‘trampa’

Tras la jornada de descanso en Riyadh, la acción se retoma este domingo con la disputa de la séptima etapa entre la capital saudí y Al Duwadimi. Por si algún piloto se relaja más de lo que debería en el día de asueto, la organización del Dakar plantea una especial de 483 kilómetros, a los que hay que sumar otros 390 de enlace. De alguna forma, esta etapa es el mejor ejemplo de lo que resta de Dakar, con una gran variedad de terrenos y escenarios. Cambios de sentido y una navegación compleja en su primera mitad para luego dar paso a unas largas cadenas de dunas.

La carrera tomará dirección norte en la octava etapa, lo que dibuja un terreno igual de arenoso que el de los días previos, aunque ya sin dunas. Si la arena ha sido la gran protagonista de la primera semana, en la segunda habrá otro tipo de peligros. De hecho, la última sección de los 458 kilómetros de especial trascurre por terrenos duros y a la vez quebrados, con guijarros y piedras que pueden dar más de un disgusto. Proteger los neumáticos será tarea obligada.

Segunda semana del Dakar
La segunda semana del Dakar es una montaña rusa en la que nadie se puede confiar ni un solo instante.

En esta macedonia de circunstancias, la etapa del martes 16 entre Ha’il y AlUla presenta 417 kilómetros de tramo cronometrado que se dividen en un inicio rápido que dará paso a todo un ejercicio de navegación. Entre otras cosas porque las pistas poco a poco irán desapareciendo y fallar en el rumbo puede ser un desastre en las mesetas rocosas. Una jornada que quizá sobre el papel no parece tan compleja, pero que promete ser un desafío si no se encuentra el ritmo en un terreno delicado.

El plato fuerte, el penúltimo día

La décima etapa, la del miércoles 17, se disputa en bucle en torno al AlUla y se podría decir que es la jornada que contiene la calma que precede a la tempestad. Bien es cierto que habrá que surcar 371 kilómetros de especial cronometrada, pero es la típica jornada que con si no se pierde la atención en el labertino de pistas en torno a las rocas monumentales de la región, no debería haber problemas. Eso sí, el orden de salida puede ser determinante si se da el típico juego de errores.

No obstante, la décima etapa no es dura a nivel físico como sí lo será la undécima especial. Es el día marcado en rojo para atacar y ganar esos minutos que pueden ser decisivos. Entre otras cosas porque el tramo cronometrado es de 480 kilómetros. La especial trascurre por secciones de tierra quebrada que esconden más de un desnivel de los que se consideran peligrosos. Los pinchazos están asegurados y ese factor puede definir la carrera, sobre todo si la lucha por el ‘Touareg’ está en un margen de pocos minutos.

Segunda semana del Dakar
La penúltima etapa del Dakar, entre AlUla y Yanbu puede ser decisiva en la lucha por el ‘Touareg’.

La última etapa se disputa en bucle en Yanbu y aunque no presenta grandes dificultades, hasta el rabo todo es toro. La especial no supera los 175 kilómetros, pero es espacio suficiente para lanzar un último ataque si las diferencias son reducidas. El año pasado, en una etapa de perfil similar, Toby Price perdió el Dakar frente a Kevin Benavides en un duelo entre los ‘motards’ de KTM que empezó con 12 segundos de diferencia a favor de Price.

Así está el Dakar tras la jornada de descanso

El Dakar afronta su segunda semana en una situación de cierto paralelismo entre todas las categorías. Tanto en la clasificación absoluta como en la general de las categorías Challenger, SSV y de camiones parece haber un líder destacado. Sin embargo, todo puede cambiar. Carlos Sainz cuenta con 20 minutos y 21 segundos de ventaja sobre su compañero Mattias Ekström y con casi media hora respecto a Sébastien Loeb. Aun así, el ‘Matador’ no se puede confiar.

En un escenario similar se encontraba Eryk Goczal. Si Carlos Sainz ha dado un recital de gestión de los tiempos de carrera y de estrategia, el joven piloto polaco ha sido el protagonista de un concierto de rock & roll, ya que ha ido rápido en cualquier circunstancia. De hecho, Eryk Goczal era líder de la categoría Challenger (T3) con una ventaja de más de una hora sobre su más inmediato rival y ocupaba la décima posición en la clasificación absoluta. Aunque todo esto ha caído en saco roto, ya que Eryk ha sido descalificado, al igual que su tío Michal, por una irregularidad técnica.

Segunda semana del Dakar
La primera semana de carrera ha dejado muchas bajas, pero también pilotos que han cedido mucho tiempo y siguen en competición.

La categoría SSV es la única que quizá se sale del guion referido, ya que el héroe local Yasir Seaidan tiene una renta inferior a los tres minutos sobre la debutante Sara Price. Por su parte, el francés Xavier de Soultrait está a 5 minutos y 30 segundos del líder, aunque es cierto que Seaidan atesora una experiencia mucho más amplia que la de sus rivales. Por último, en camiones todo ha dado un giro de cara a esta segunda semana y Martin Macik es líder con más de una hora de renta sobre Ales Loprais.

Sobre el autor

Fernando Sancho Gadea

Sanitario de vocación, redactor casi por ‘accidente’. Apasionado del mundo del motor, sobre todo si huele a competición. Comencé siguiendo la Fórmula 1 desde pequeño y acabé disfrutando de la esencia de muchas otras categorías, hasta tal punto de hacerlas mías. He tenido la suerte de cubrir en directo Grandes Premios de Fórmula 1 y de MotoGP, rallies del WRC y pruebas del WTCC, del DTM y del WEC. Este mismo año he podido debutar en las 24 Horas de Le Mans, por lo que mi único sueño por cumplir es poder informar de un Dakar en directo, desde el desierto.
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