Seat se escribe con S de SUV

Publicado el

Contenido

Dos de cada tres modelos del fabricante Seat comercializados este 2023 corresponden a unidades con carrocerías tipo SUV.

En lo que llevamos de año, sin ir más lejos, casi 25.000 unidades de esta tipología de automóvil llevaban el distintivo del grupo español en el frontal de su carrocería. El peso y la importancia de este volumen confirman que si bien la firma española tardó un poco en producir este tipo de coche tan polivalente, cuando lo hizo fue en el momento óptimo para disponer de una gama de productos que son considerados como un valor seguro por el mercado tanto nacional, como internacional.

Desde enero de este año hasta finales de julio se han matriculado en España casi 136 mil coches correspondientes a la tipología SUV. O, lo que es lo mismo: casi un 55% del total de los vehículos nuevos que se han vendido en nuestro país en el primer semestre del 2023 corresponde a la definición de lo que se conoce como un Sport Utility Vehicle.

La aceptación y el éxito que esta clase de automóviles ha tenido en el mercado nacional no admite discusión alguna. Cuando aparecieron en escena en 2012 estos polivalentes representaron un 16% del total de las ventas. Algunos analistas pudieron llegar a considerar, con las cifras en la mano, que se trataba de una “moda”. Pero el crecimiento de la tendencia hasta llegar a los volúmenes actuales no sólo sirvió para discutir su apreciación, sino para demostrar que estaban absolutamente equivocados en su interpretación.

“Los SUV han llegado… para mandar”

Pudimos leer algunos titulares que decían “los SUV han llegado para quedarse”. Y eran ciertos, pero el paso del tiempo ha demostrado en un período relativamente corto que no sólo ha sido así, si no que su papel es ahora absolutamente predominante, de modo que bien podríamos escribir ahora que “los SUV han llegado… para mandar”.

La consolidación de los SUV se hace presente en las distintas “subcategorías” que la evolución de estos coches ha experimentado hasta clasificarlos en cuatro “especies” según su funcionalidad y dimensiones.

La asociación nacional de fabricantes de automóviles, ANFAC, los divide en pequeños, medianos, grandes y prémium. De todos ellos, los compactos –como el Seat Ateca– son los que tienen una mejor acogida por parte de los compradores de coches nuevos, con un protagonismo del 28% del total del mercado.

La senda del éxito arranca en Ateca

Para la marca española Seat, los SUV se han convertido en una parte muy importante de su actividad industrial y comercial. De los 154.200 coches que Seat ha distribuido por todo el mundo en los cinco primeros meses de este año, el Arona –con 53.600 unidades– y el Ateca –con 36.500–, ambos pertenecientes al segmento de los SUV, se encuentran entre los tres modelos de la marca de mejor éxito (a los que habría que añadir 60.900 unidades del Formentor entre los 107.000 Cupra vendidos en el mismo período).

El camino de los crossovers arrancó en Seat de la mano del Ateca. Este SUV compacto, que nació en 2016, está próximo a llegar al medio millón de unidades en circulación por todo el mundo. Y es en España, lógicamente, donde el coche con el nombre de la villa aragonesa ha tenido un impacto más evidente, con más de cien mil de ellas en circulación; un autentico bombazo.

Siete años después, y tras el restyling que este coche ha vivido en 2020, la apuesta por el Ateca supone un acierto anticipado para los clientes que opten por él.

Un valor seguro

Las claves de este valor seguro combinan la percepción de fiabilidad al usuario que transmite este coche, su comportamiento dinámico nada alejado del que ofrecen los turismos, y un diseño moderno que confiere una cierta deportividad a sus clientes.

En su mayoría estos proceden o del mundo de los turismos compactos, o del ámbito de los monovolúmenes, un segmento que prácticamente ha desaparecido del mercado al verse superado por algunas de las cualidades que ahora ofrecen los SUV.

El nuevo usuario de un coche como el Seat Ateca encuentra en este coche el espacio idóneo para viajar con comodidad y seguridad, una habitabilidad interior como antes sólo podían ofrecer los turismos más valorados, y –especialmente– una posición de conducción elevada –herencia de los casi desaparecidos coches todo terreno– que transmite una gran sensación de control al conductor en todo tipo de circunstancias al volante.

El Seat Ateca mucho más cerca

Pero no terminan aquí las aportaciones a sus clientes de este SUV compacto que es el tercer modelo más vendido en el mercado nacional en su segmento. La primera es la disponibilidad prácticamente inmediata de la entrega del vehículo nuevo, a diferencia de lo que sucede con otros modelos de la competencia que generan una gran ansiedad a sus compradores por los plazos desesperadamente largos que separan la operación de compra del proceso de entrega.

El Ateca, con su capacidad para aunar sus aptitudes dinámicas tanto por carretera como por ciudad, ofrece también una importante capacidad para desenvolverse en terrenos off-road, si surge la necesidad (¡o las ganas!) de circular por ellos.

La gama de este Seat se ofrece con tres niveles de acabado –Reference, Style y X-Perience–, siendo el intermedio el más solicitado, ocupando un poco más del protagonismo de las ventas.

Las opciones de motorización para el Ateca son también múltiples, a escoger entre cuatro motores de gasolina con potencias desde 110 a 150 caballos, y tres opciones mecánicas diésel. No en vano, hay TDI 115, TDI150 (man y dsg), y TDI 150 4Drive (dsg).

Encuentra ‘tu’ Ateca

Combinando esas propuestas de acabado y los distintos motores para escoger, y añadiéndoles a los mismos la opción del cambio automático DSG, o incluso una alternativa de transmisión 4WD hay un total de trece combinaciones posibles para que cada cliente pueda encontrar “su” Seat Ateca. Sea cual sea la mecánica escogida, el cliente tendrá la seguridad de haber optado por un motor respetuoso con el medio ambiente y de gran eficiencia energética.

Y lo más interesante: su precio: 22.300 euros, e incluye descuentos de la marca. Una alternativa a estudiar de cerca, más si queremos optar por el sistema de compra a plazos es el Seat Flex. Desde 180 euros al mes tienes un Ateca con mantenimiento y garantía incluidos, un contrato flexible donde eliges dar o no entrada, la duración y el kilometraje anual; y después eliges qué hacer: devolverlo, cambiarlo por otro modelo, o quedártelo.

Una opción que ya utilizan casi el 40% de los clientes particulares que adquieren un modelo diseñado y concebido en Barcelona, y fabricado en la República Checa, que valoran especialmente la alternativa que supone este método de compra adaptable a las circunstancias cambiantes de la vida de las personas.

El usuario, ante todo

Para Seat, las personas que viajan en el interior de sus coches son la prioridad; por ello la llamada “experiencia de usuario” es el primer factor que queda inmediatamente por detrás de la seguridad de los ocupantes del vehículo y de quienes comparten con él el uso de la vía pública.

La conectividad, y todos los servicios y funciones asociadas a la misma, es máxima en el Seat Ateca, tanto si estamos dentro del coche como fuera. Algo que es posible gracias a la aplicación Seat Connect, que abre un inmenso abanico de posibilidades a quienes la utilizan, y gestionable en el interior del coche desde las pantallas personalizables del Digital Cockpit que permite una configuración a medida de cada conductor.

Pero hay más. El extenso paquete de ayudas a la conducción que incluye el pionero de Seat en el campo de los todo-camino contribuye a mejorar la seguridad y comodidad de quienes transitan a bordo de un coche que presenta un aspecto absolutamente moderno, elegante y sugerente.

La forma en que este conjunto de recursos tecnológicos de última generación interactúa con el comportamiento dinámico de un coche que destaca por su enorme ligereza, robustez y seguridad es otra de las bazas que juegan a favor del Seat Ateca, uno de los pilares fundamentales del éxito de los SUV más modernos.