Robin Shute y Wolf Racing ganan Pikes Peak, Ford y Alpine se llevan la fama

Publicado el

Contenido

La 101.ª edición de la Subida a Pikes Peak ha cerrado sus puertas con el mejor tiempo de Robin Shute a los mandos del Wolf TSC-FS. Su crono, 8:40.080, registro muy alejado del récord que se firmó en 2018 con aquel sublime Volkswagen I.D. R Pikes Peak que maravilló al mundo tras coronar la subida a las nubes en 7:57.148. De hecho, el protagonismo no ha sido tanto para el ganador como para los vehículos que han terminado a su estela.

En este sentido, se puede considerar que estamos ante una edición un tanto atípica de Pikes Peak. Y es que el Wolf TSC-FS, en sus distintas versiones, ya tiene cierto recorrido en la prueba, por lo que la atención se ha desviado a otros vehículos como el prototipo SuperVan4 de Ford Performance o el Alpine A110 GT4 Evo, por mucho que hayan terminado por detrás de esta barqueta con aires de monoplaza.

Desapego europeo

Lejos de las ediciones en las que Sébastien Loeb compitió con el Peugeot 208 T16 Pikes Peak o en la que Romain Dumas consiguió el récord absoluto con el citado Volkswagen I.D. R Pikes Peak, este año la subida a las nubes no ha tenido el tirón mediático que se podía esperar, al menos en Europa. Y lo cierto es que alicientes había de sobra, incluso dejando a un lado los vehículos participantes. Al final, algunos de los pilotos presentes son de talla mundial.

El propio Romain Dumas ha estado a los mandos de la ‘súper furgoneta’ ideada por Ford. Al volante del Alpine A110 se ha puesto Raphaël Astier, mientras que entre si miramos la general del evento entre los primeros clasificados encontramos estrellas del rallycross y de disciplinas ‘off-road’ como Tanner Foust o Rhys Millen, así como piloto que son auténticos clásicos en esta prueba como Jimmy Ford.

Lia Block, hija del fallecido Ken Block, ha rendido tributo a su padre con este espectacular Porsche Hoonipigasus 911 de 1400 CV.
Lia Block, hija del fallecido Ken Block, ha rendido tributo a su padre con este espectacular Porsche Hoonipigasus 911 de 1400 CV.

demás, los vehículos con los que competían algunos de ellos también son dignos de mención y admiración. Sobre todo, el espectacular Radford Type 62-2 Pikes Peak de Tanner Foust. Entre otras cosas por la historia que hay detrás de la marca Radford, preparador histórico asociado a Mini que fue relanzado hace unos años por Jenson Button, campeón del Mundo de Fórmula 1. Esta versión de competición del Type 62-2 monta un motor V6 de 3.5 litros con 700 CV de potencia.

Un podio heterogéneo

Si uno mira al podio final de la edición 101 de Pikes Peak, en cierta manera se refleja la esencia de la prueba por la gran diferencia entre los coches presentes. En el primer puesto queda el Wolf TSC-FS de Robin Shute, quizá el vehículo más cercano al imaginario general cuando uno piensa en una subida de montaña por sus aires de barqueta con detalles de monoplaza. En su interior monta un motor Honda.

A poco más de siete segundos del ganador ha terminado Romain Dumas con la Ford E-Transit SuperVan 4.2, sin duda el prototipo más llamativo de cuantos han participado este año en Pikes Peak. Desarrollada por Ford Performance y STARD, esta furgoneta de carreras -sí, has leído bien- cuenta con 1.400 CV obtenidos de tres motores eléctricos que están alimentados por un set de baterías de alto rendimiento de polímero de litio. El vehículo además cuenta con un sistema de frenado regenerativo de discos cerámicos de carbono.

El Alpine A110 GT4 Evo ha sido uno de los grandes protagonistas de la subida a Pikes Peak 2023.
El Alpine A110 GT4 Evo puede presumir de ser uno de los grandes protagonistas de la subida a Pikes Peak 2023.

Con un tiempo de 9:17.412, el tercer puesto absoluto ha sido para el vitaminado Alpine A110 GT4 Evo pilotado por Raphaël Astier. Un vehículo único, impresionante y desarrollado por Signatech, estructura de confianza que soportará el proyecto LMDh de Alpine en el Mundial de Resistencia. Este radical Alpine A110 acredita 500 CV de potencia y tiene un peso reducido de 950 kilogramos, más allá de una radical imagen.

El músculo de Ford en Pikes Peak

Aunque se le ha escapado la victoria por siete segundos, lo cierto es que Ford es el ganador moral de esta 101.ª edición de la Subida a Pikes Peak por la repercusión que ha tenido su SuperVan 4.2. Además de ser la mejor muestra de la tecnología 100% eléctrica del fabricante, la imagen de esta furgoneta de carreras no deja indiferente a nadie. Su gran alerón trasero y su splitter frontal son capaces de generar una carga aerodinámica de 1.995 kilogramos a 241 km/h.

Por su diseño y prestaciones de infarto y gracias al enorme músculo de la marca del óvalo, la Ford E-Transit SuperVan 4.2 ha sido el mayor reclamo de esta edición de Pikes Peak. Una cuestión que de alguna manera también hace justicia al desempeño de Ford en Pikes Peak, ya que es una de las pocas marcs que ha estado presente de una u otra manera desde la primera edición de la subida hacia las nubes que se celebró allá por el año 1916.

La Supervan de Ford destila agresividad por los cuatro costados con su espectacular diseño.
La Supervan de Ford destila agresividad por los cuatro costados con su espectacular diseño.

Además, el proyecto de Ford con esta E-Transit SuperVan 4.2 tiene la virtud de recoger los frutos del enorme trabajo de la marca en distintas áreas, pero también en diferentes competiciones. La experiencia de STARD es indudable, pero también el trabajo de figuras como Mike Norton, supervisor del programa de Ford en el WRC y que ha estado también encima de este proyecto.

Honor a Ken Block

Mención especial merece la familia Block, íntimamente ligada a la Subida de Pikes Peak. Tras el trágico fallecimiento de Ken Block, su esposa Lucy Block ha querido estar presente en la cita en la que tantas veces fue protagonista su marido. Para debutar en esta prueba, Lucy Block se ha puesto al volante de un buggy de un solo asiento 100% eléctrico desarrollado por Hypercraft denominado Sierra ECHO Block Edition. Su tiempo ha sido de 11:25.315.

De igual forma, Lia Block, hija del malogrado piloto y showman americano, también ha querido rendir tributo a su padre, aunque lo ha hecho con un ascenso no competitivo a Pikes Peak. Sin duda, uno de los momentos más emotivos del fin de semana. Para la ocasión, Lia se ha situado tras el volante del espectacular Porsche Hoonipigasus 911 de 1400 CV.

Sobre el autor

Fernando Sancho Gadea

Sanitario de vocación, redactor casi por ‘accidente’. Apasionado del mundo del motor, sobre todo si huele a competición. Comencé siguiendo la Fórmula 1 desde pequeño y acabé disfrutando de la esencia de muchas otras categorías, hasta tal punto de hacerlas mías. He tenido la suerte de cubrir en directo Grandes Premios de Fórmula 1 y de MotoGP, rallies del WRC y pruebas del WTCC, del DTM y del WEC. Este mismo año he podido debutar en las 24 Horas de Le Mans, por lo que mi único sueño por cumplir es poder informar de un Dakar en directo, desde el desierto.
Y además te puede interesar...