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Prueba Jeep Wrangler Rubicon 2.2 CRD

Probamos a fondo uno de los Jeep más radicales del mercado, un todoterreno con mayúsculas

Hoy os traemos a la web el Jeep Wrangler Rubicon, una de las pocas alternativas que nos quedan a los amantes del todoterreno puro y duro.

Se trata de la versión más exclusiva del Wrangler, un modelo al que teníamos muchas ganas de echar el guante y que gracias a una colaboración entre nuestra revista Solo Auto 4×4 con la web coches.net pudimos probarlo en off-road en las instalaciones de Les Comes, que seguro todos conocéis por sus exitosos festivales 4×4.

Estamos ante la nueva generación del Wrangler JL, uno de los todoterrenos de referencia dentro del panorama de los TT puros y duros y un modelo que en apariencia sigue siendo el mismo pero que tiene numerosas e interesantes novedades, casi todas ellas mejorando los pocos defectos de las anteriores versiones.

La transmisión más completa y radical

Si nos metemos de lleno en lo más técnico, hay que destacar que el nuevo Rubicon, sigue ofreciendo el sistema Rock-track con tracción 4×2, 4×4 y la reductora más corta (4:1) que el resto de las versiones (2,72:1), pero ahora propone un nuevo diferencial central con reparto electrónico, con una nueva posición denominada 4H Auto, que permite circular con tracción total sobre pisos en buen estado sin que la mecánica sufra, como pasaba con los modelos sin diferencial central.

Por supuesto, también incluye el modo 4H Part Time que, como antes, bloquea el diferencial y garantiza un reparto más homogéneo cuando circulamos por pistas o piso de baja adherencia.

El esquema se completa con unos nuevos y reforzados ejes Dana 44 y mantiene los bloqueos de diferencial delantero y trasero, más la desconexión de la estabilizadora delantera a fin de mejorar aún más sus enormes recorridos de rueda.

El motor de esta versión es el 2.2 Multijet que se mantiene en 200 CV y un par motor de 450 Nm, pero ahora se asocia exclusivamente a un cambio automático de ocho velocidades. Este binomio permite un mejor aprovechamiento de las prestaciones e influye tanto en el día a día, como en una conducción TT donde permite una mejor gestión de su respuesta bajo y medio régimen, ya sea en el modo automático, donde funciona con suavidad, como en el modo manual donde asegura una respuesta constante y según el criterio del conductor.

Mejoras poco evidentes pero fundamentales

Jeep Wrangler Rubicon 2.2 CRD

El bastidor, sigue siendo de largueros y travesaños, pero se ha reforzado y gana tres centímetros de batalla, lo que sobre el papel le debería dar un mayor aplomo y calidad de guiado.

Nosotros, no podemos valorar estas diferencias con la anterior generación, porque además la versión del Jeep Wrangler Rubicon monta unos neumáticos BF Goodrich KM2 MT en medida 255/75R17 (mantienen el mismo desarrollo de las variantes Sport y Sahara) poco asfálticos y sí muy eficaces en off-road, capaces de transmitir con eficacia todo el par disponible del motor y del sistema Rock-Track. El resultado es que, como antes, sigue siendo simplemente brutal por su capacidad de avance.

Como decimos, esta versión tiene una batalla ligeramente superior, pero también aumenta su longitud máxima en 11 centímetros, lo que le hace perder un poco de ángulos característicos delantero y ventral, con 36,4° y 149,2° frente a los anteriores 38,1° y 148,7°, mientras que el trasero se mantiene en 26 grados.

A pesar de ello, y a la práctica, es algo que apenas se nota, ya que en la nueva generación se han rediseñado los paragolpes, especialmente el delantero que permite ampliar su máximo obstáculo afrontable. Por otro lado, el nuevo Rubicon gira sensiblemente mejor (diámetro de giro de 10,5 metros).

Sello de garantía off-road

Jeep Wrangler Rubicon 2.2 CRD

No hay que olvidar que este apellido Rubicon es un sello de garantía y significa que de serie está diseñado y es capaz de superar con éxito esta mítica ruta de trial extremo americana.

Nosotros no nos metimos en berenjenales tan extremos, pero aun así nos demostró que el nivel TT de este Rubicón es más que sobresaliente, tanto por un motor y cambio con capacidad de responder ante cualquier situación, como por un esquema motriz de los más completos del mercado, lo mismo que la flexibilidad y capacidad de extensión de sus ejes rígidos que siguen siendo excelentes.

Las limitaciones, como siempre, llegarán por las cotas de altura libre, unos buenos 26 cm, sus ángulos y por los neumáticos, que en este caso rinden mejor que cualquier otra monta de serie de los todoterrenos denominados puros y duros.

Por supuesto, no podemos obviar que ahora este Jeep Wrangler Rubicon es un coche mucho mejor acabado, con unos plásticos de mayor calidad y con detalles tecnológicos, como su cuadro de mandos con una pantalla central TFT de 3,5 pulgadas a todo color y que se combina con la central de 7” (8,4” en opción), que es táctil y añade el sistema Uconnect de Jeep con conectividad para CarPlay de Andorid e integración con el ordenador de a bordo, incluido un modo de monitorización de su funcionamiento y aptitudes TT.

Detalles más premium para un tipo rudo

Jeep Wrangler Rubicon 2.2 CRD

Los asientos ganan en confort, incluidas las plazas traseras, con más espacio para las piernas, pero que siguen estando homologadas para dos pasajeros, además de tener un acceso muy limitado. La tapicería de piel le da un plus de exclusividad, aunque no termina de retener bien el cuerpo en una conducción TT.

En cuanto al maletero, lo dejaremos en que es meramente testimonial, y si no os convence nuestra afirmación las cifras oficiales de 192 litros de capacidad os lo dejarán bien claro.

El coche se sirve con techo de lona, pero opcionalmente se le puede montar un techo duro de tres piezas más ligeras y con un sistema de montaje más sencillo que antaño. Lo que sigue ofreciendo son curiosidades como la posibilidad de abatir el parabrisas delantero o desmontar las puertas laterales, aunque en este caso, ahora es más complicado que antes.

También destaca su nueva iluminación Led, por supuesto la parrilla con las siete características ranuras verticales y la rueda de recambio en el portón, que por cierto ahora está 3 cm más baja para mejorar la visibilidad, y si con eso no fuera suficiente, que no lo es, se acompaña con una cámara de marcha atrás.

El precio de este Jeep Wrangler Rubicon 2.2 Multijet de tres puertas es de 61.800 euros, un coste bastante elevado, pero que se justifica porque todoterrenos de este potencial y tecnología off-road hay muy pocos, y menos a este precio.

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Jeep Wrangler Rubicon 2.2 CRD

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