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Prueba Hyundai Tucson CRDi 48V

Hoy os traemos una completa prueba de este moderno y tecnológico SUV medio, equipado con una plataforma mini híbrida y diésel de 136 CV

El nuevo Hyundai Tucson llega con un diseño rompedor y realmente diferenciador con respecto a su competencia, un segmento que, por otro lado, últimamente arriesga muy poco a nivel estético. Este modelo propone en su frontal una firma estética muy diferente y que se concentra en su espectacular calandra de aspecto diamantino y el conjunto de cinco grupos de luces diurnas led con formas triangulares, con los faros principales desplazados a la parte baja del paragolpes.

Hoy os traemos una completa prueba de este moderno y tecnológico SUV medio, equipado con una plataforma mini híbrida y diésel de 136 Cv

Su lateral y zaga no son menos contundentes, con una marcada presencia de tensas nervaduras que le dan un toque realmente dinámico y que continúa en su zaga con perfiles rectos y con la ya clásica línea de luz de freno uniendo las ópticas laterales y el logo de Hyundai sobre el propio cristal trasero.

SUV medio de manual.

Estética a parte, el nuevo Tucson, con unas cotas de 4,5 metros de largo, 1,86 de ancho y 1,65 de alto, sigue siendo un SUV del segmento medio, relativamente compacto pero ideal para todo tipo de familias.

Hoy os traemos una completa prueba de este moderno y tecnológico SUV medio, equipado con una plataforma mini híbrida y diésel de 136 Cv

Si nos centramos en la habitabilidad cabe destacar el compromiso de la segunda fila de asientos (Detalle). Tiene un notable espacio para las piernas y cabeza, además su banqueta es ancha y solo limita el confort del pasajero central dado lo abultado del respaldo, donde se esconde un voluminoso reposabrazos abatible.

Amplio detrás y delante

Delante del nuevo Hyundai Tucson encontramos dos amplias butacas, con un diseño bastante ergonómico, multirregulables y con posibilidad de calefacción, se colocan tras un tablier bastante compacto, pero con un generoso túnel central.

Hoy os traemos una completa prueba de este moderno y tecnológico SUV medio, equipado con una plataforma mini híbrida y diésel de 136 Cv

En esta consola encontramos unos pulsadores para la gestión del cambio automático, (por cierto, unos botones que tienen un tacto artificial y parsimonioso en su respuesta) y otro pulsador independiente para los tres modos de conducción Eco, Normal y Sport.

Tecnología digital

Mientras que su parte alta destaca la configuración de las dos generosas pantallas digitales, ambas de 10,25 pulgadas en este acabado.  La del cuadro de mandos personalizable según el modo de conducción que elijamos y la central, (de 8” en los acabados básicos) tiene una buena visualización y propone diferentes configuraciones de gestión de todo el sistema de infoentretenimiento Bluelink que incluye conectividad con las dos plataformas de móviles y aplicaciones de Hyundai o externas.

Bajo esta pantalla se encuentra los mandos de la climatización que en este acabado es de tres zonas y cuenta con la función Difuse, que distribuye el flujo de aire climatizado de forma más homogénea por el habitáculo.

Capacidad de carga generosa

Antes de dejar este rápido repaso de su interior también se ha destacar el buen compromiso de su maletero, que en esta variante diésel es de 546 litros que, si bien es una cifra notable, también es cierto que hay versiones en la gama que superan con creces esta cifra (las versiones gasolina llegan a 620 litros).

Y es que parte de este espacio perdido lo ocupan la distribución de la batería de su sistema híbrido y el depósito de Adblue, porque este Hyundai Tucson que hoy probamos es el 1.6 CRDi de 136 CV en su versión de hibridación ligera por un pequeño motor eléctrico  de 48 V con 16 CV de potencia extra y una pequeña batería de 0,44 kWh.

Sí, híbrido y diésel

Diésel e hibridación no es una combinación muy común actualmente, pero lo cierto es que este Tucson se revela como una auténtica alternativa ya que goza de las ventajas de la etiqueta ECO pero con las prestaciones y consumo de los motores diésel.

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En este caso es el conocido 1.6 CRDi un motor que destaca por ofrecer un rendimiento muy equilibrado, muy bien aislado a nivel de vibraciones y con una respuesta a bajo régimen notable, donde además se beneficia de la ayuda eléctrica.

Funcionamiento automatizado

El funcionamiento de este sistema híbrido se basa en el acople del motor eléctrico al cigüeñal mediante una correa, por lo que hace tres funciones básicas; la de motor de arranque y generador, pero también como apoyo puntual al inicio de la marcha o en situaciones en las que se requieren las máximas prestaciones, en ningún momento es un sistema que mueva el coche en modo 100% eléctrico.

Este binomio se asocia con el eficaz cambio automático de doble embrague y siete velocidades de Hyundai, lo que se traduce un notable confort de conducción, aunque siempre con un notable potencial de respuesta, tanto por la rapidez del cambio, como por la suma de los dos motores que en aceleraciones parece ofrecer más de los 136 CV anunciados.

Lo mejor de dos mundos

Prestacionalmente este Hyundai Tucson es un coche solvente. El buen rendimiento del motor apenas deja notar la intervención del sistema eléctrico, y aunque esta unidad solo es de tracción delantera ofrece un rendimiento dinámico muy sobresaliente, ya sea en su modo de bastidor adaptativo en modo normal, como en el más deportivo o ECO, que cambia los parámetros del pedal del acelerador, y gestión del cambio para adecuar la respuesta según nuestros gustos o necesidades.

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Donde se nota el buen hacer del sistema híbrido y del cambio, que en modo ECO elige marchas altas para rodar, es en los consumos. Con una conducción depurada para reducir al máximo el gasto, podremos movernos cerca de los 5,4 litros que anuncia oficialmente.

¿y en una conducción más real?

Si por el contrario practicas una conducción más desinhibida es fácil que las medias superen los 6,5 litros a los 100 km. Puede parecer un gasto algo alto, pero  si se compara con los actuales motores híbridos de gasolina, que gastan más -de un combustible es más caro- y encima tienen la misma etiqueta medioambiental ECO todo parecen ventajas para este 1.6 CRDi 48V.

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Sus suspensiones independientes a las cuatro ruedas -McPherson delante e independientes multibrazo detrás- le aseguran una buena precisión y confort de marcha.

Buen equilibrio

En un principio el Hyundai Tucson es un coche de tarado más bien firme que le permite contener las inclinaciones de carrocería y garantizar unos cambios de dirección bastante precisa. Aun así, tiene cierta elasticidad para absorber la mayoría de las irregularidades del asfalto lo que lo dota, junto a excelente aislamiento del habitáculo, de un confort de marcha más que notable.

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En pistas, la suspensión asila bastante bien del piso, pero este compromiso más bien firme y poco elástico lo hace poco amigo de ritmos altos, además, esta unidad de tracción delantera está algo más limitada a nivel motriz, pues no cuenta de ningún tipo de ayuda más allá de un control descensos electrónico.

4×4 para los más osados

Para mayores aventuras os diríamos que las versiones 4×4 están algo más adaptadas que esta, aunque también suponen un sobrecoste de 2.800 euros, así que es algo que deberemos valorar previamente y que te ayudamos a entender en este reportaje de la idoneidad del 4×4 o el 4×2.

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Nos quedaría hablar del precio es que esta versión Hyundai Tucson Tecno en su configuración 1.6 CRDi 48V 136 CV DCT, que es una de las más equilibradas de la gama a nivel de consumos, prestaciones y las ventajas de la etiqueta ECO, pero también a nivel de precio, pues tiene un coste 37.500 euros con las ayudas y descuentos incluidos.

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