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Prueba Audi Q7 50 TDI Quattro Mild Hybrid

El más grande y versátil de los SUV de Audi, ahora con un sistema de hibridación ligera

El  Q7 es el SUV de mayor formato de la marca, pero también un buen candidato para aquellos que buscan un coche versátil, reconocidamente premium y ahora, con la nueva motorización mini híbrida, suben un peldaño más en la lista de los más deseables. Estamos hablando del Audi Q7 50 TDI Quattro Mild Hybrid.

Hoy estamos ante la generación 2020 del Audi Q7, un modelo que en esencia no cambia de filosofía ni diseño exterior con respecto al anterior modelo, pero, en cambio, sí que aporta una serie de interesantes mejoras.

Seguimos, por tanto, ante un gran SUV de 5,06 metros, capaz de ofrecer hasta tres filas de asientos y un altísimo compromiso de calidad y concepto premium, aunque exteriormente cambia relativamente poco.

Desde fuera, las principales pistas que nos revelarán que estamos ante la nueva versión del Q7 son los paragolpes con unos nuevos faldones, la parrilla de nuevo formato o una banda cromada que une los dos pilotos traseros.

Audi Q7 50 TDI Quattro Mild Hybrid

En cambio, dentro sí que veremos una importante y positiva evolución. El tablier adopta el diseño, calidad y tecnología del Q8, por lo que tenemos un salto enorme en cuanto a modernidad y estilo. Una superficie inclinada cubierta de plásticos de negro piano abrazan un nuevo sistema multimedia compuesto por una doble pantalla.

Estas pantallas se gestionan por control táctil sensitivo, es decir, es táctil, pero nos avisa de su accionado con una sensación de pulsación muy agradable e intuitiva.

La pantalla superior configura todo el ordenador de a bordo y el sistema multimedia, incluida la conexión 5G con red wifi o el navegador Plus con posibilidad de imágenes del Google Earth, entre otras características. En la inferior se controla la climatización de una forma muy visual.

Buen equilibrio

De todas formas, a diferencia de muchos de sus rivales, este Audi Q7 50 TDI Quattro Mild Hybrid mantiene pulsadores físicos para las funciones más básicas, como por ejemplo el sistema del Drive Select, el control de tracción o el desempañamiento del parabrisas.

Por supuesto, el cuadro de mandos es completamente digital y personalizable, lo que permite incluso la proyección panorámica del mapa del sistema de navegación.

El resto del interior, como en el modelo anterior, es sobradamente capaz para cinco o siete plazas opcionales. La segunda fila de asientos ofrece un espacio para las piernas y altura al techo realmente sobrada, mientras que el ancho de la banqueta permite acomodar con mayor espacio al posible pasajero central.

En cuanto a esa tercera fila de asientos, solo es recomendable si realmente la necesitas para momentos puntuales, ya que, aunque son asientos muy bien solucionados, en cuanto a su sistema de abatido e integración con el resto de los acabados, y que son relativamente amplios, el acceso a estas plazas sigue siendo complicado y solo apto para los más flexibles de la casa. Además, una vez sentados, no tienen mucha altura al techo, pero especialmente mucho espacio para los pies.

El sistema de abatidos de esta tercera fila de asientos es eléctrica y muy sencilla y apenas roba espacio de carga; de hecho, su maletero sigue ofreciendo unos más que interesantes 770 litros con cinco plazas, ampliables a los 1.955 litros si se abate la segunda fila. Con siete plazas este Q7 es capaz de ofrecer 295 litros, que es un valor muy interesante, aunque justo si hablamos del equipaje que pueden necesitar los siete ocupantes.

Diésel y con apoyo eléctrico

Audi Q7 50 TDI Quattro Mild Hybrid

Una de las grandes novedades de este Audi Q7 es la incorporación del sistema de hibridación ligera que adoptan todos los motores de la gama, como este 50 TDI.

Se trata de un motor 3.0 V6 de 286 CV, al que se le asocia un sistema de 48 voltios y un motor eléctrico extra que suma otros 16 CV en momentos puntuales.

Esto, además de ser un extra prestacional en aceleraciones, permite apagar el motor en ciertas circunstancias, como cuando circulamos a vela y así ahorrar combustible. Esta situación se da en velocidades crucero y especialmente en plano, donde el sistema térmico se desconecta para, durante un máximo de 40 segundos, poder circular sin necesidad de gastar combustible. Pasado ese tiempo el motor térmico vuelve al rescate. De todas formas, es muy difícil en una conducción habitual poder estar más de 40 segundos volando a vela para ahorrar combustible.

Mild Hybrid de efecto suave

Audi Q7 50 TDI Quattro Mild Hybrid

 

Más efectivo es este sistema híbrido cuando circulando, y reduciendo la velocidad por debajo de 22 km/h, el Star&Stop apaga el motor térmico y se ayuda del eléctrico. De esta forma, el sistema puede reducir el consumo mucho antes de detenernos completamente.

En este caso, este coche anuncia un gasto de 8,4 litros a los 100 km, aunque la realidad lo acerca más a los 9 litros en conducción completamente normal, lo que sigue siendo un valor más que interesante para semejante tamaño de vehículo.

Prestacionalmente, el Audi Q7 50 TDI Quattro Mild Hybrid ofrece en todo momento una altísima respuesta a cualquier régimen, una efectividad, en parte también derivada del buen hacer de su cambio automático de ocho relaciones, suave en la entrega y perfectamente adaptado a la entrega de par de su motor térmico y eléctrico; de hecho, nunca seremos capaces de notar cuándo trabaja en modo híbrido o térmico.

Otra de las ventajas de esta minihibridación es que con esta tecnología este coche de lujo y altas prestaciones puede lucir la etiqueta medioambiental ECO, con todas las ventajas que eso conlleva.

Un SUV multipropósito de los de verdad

Audi Q7 50 TDI Quattro Mild Hybrid

 

Dinámicamente es un coche sobrado, actualmente de serie monta la suspensión neumática adaptativa y en general asegura una altísima eficacia en diversas circunstancias, incluso en off-road, donde mediante el Audi Drive puede elevar la carrocería para sortear ciertos obstáculos.  Por no hablar de su eficaz sistema de tracción total Quattro, tan resolutivo en el campo como en pisos de baja adherencia.

Por supuesto, no estamos hablando de un todoterreno al uso, sino de un tracción total con una excelente electrónica motriz, tanto por la gestión de su diferencial 4×4 como por los diferentes programas disponibles.

Su altura libre al suelo le garantiza el paso por ciertos puntos complicados, aunque para aprovechar al máximo la flexibilidad, confort y eficacia de las suspensiones, lo ideal es situar la suspensión neumática en un punto intermedio, ya que, en la posición más alta, se vuelven excesivamente rígidas.

Esta versión equipada con los neumáticos Pirelli Scorpion Winter –montadas para la ocasión– le aseguran un extra motriz tanto en nieve y mojado como en pistas deslizantes, ya que tienen una superior capacidad motriz. Aun así, estos no son neumáticos ideales para una conducción todoterreno más intensiva. Para eso hay otras montas más equilibradas.

Salto al asfalto, su medio natural

Audi Q7 50 TDI Quattro Mild Hybrid

En carretera es un coche pesado, pero aun así tiene un notable aplomo y sobre todo confortable y seguro, porque, por supuesto, este Q7 cuenta con una amplia dotación en materia de seguridad activa y pasiva.

Su precio es de 75.000 euros de serie para la versión de cinco plazas y de 82.500 euros la de siete plazas, lo que es un coste elevado, a cambio tiene una dotación bastante completa. De todos modos, Audi tiene un importante catálogo de opciones y packs, como el S-line y Business o los faros led con tecnología Matrix. de este modelo

También se puede ampliar aún más el nivel de seguridad activa y pasiva con elementos como las cámaras periféricas, el detector y mantenimiento de carril con capacidad extra de detener el vehículo automáticamente en un lado de la calzada si no detecta señales de vida del conductor, el sensor de tráfico trasero cruzado y precolisión lateral, o un interesante sistema que impide la apertura de puertas si detecta que se acerca otro vehículo por detrás. Una serie de elementos que hacen que el coste de este Audi Q7 50 TDI Quattro Mild Hybrid pueda subir por encima de los 15.000 euros sin complejos.

También con Solo Nieve en el proyecto KL

Audi Q7 50 TDI Quattro Mild Hybrid

Además de la prueba habitual que hacemos en Solo Auto, en esta ocasión aprovechamos este Q7 para que nuestros compañeros de Solo Nieve pudieran desplazarse hasta las estaciones de esquí de Vars, Francia, donde Miriam Panisello, redactora de nuestra revista hermana, comenzaba la aventura del KL o esquí de velocidad, una modalidad donde los deportistas se lanzan cuesta abajo alcanzando velocidades de casi 255 km/h y ojo que este Q7 solo alcanza 241 km/h, así que os podéis imaginar la magnitud del reto.

Llegar a estas pistas, y normalmente en condiciones muy extremas, es, sin dudarlo, otra prueba de fuego o hielo… como os explica a continuación nuestra compañera Miriam.

Combinación perfecta

“Esta temporada empecé un proyecto de KL que me dio la oportunidad de iniciarme en el mundo del esquí de velocidad. Mi primera prueba de fuego fue en la estación de los Alpes franceses de Vars, y hasta allí pudimos ir con este enorme Audi Q7 con neumáticos de invierno.

Aunque muchas veces exageramos cuando decimos que necesitamos mucho espacio, en esta ocasión lo necesitaba de verdad, pues los esquís miden 215 cm. Sí, sabemos que existen los portaesquís de techo, pero no eran una opción. Debían ir a cubierto porque tienen un enorme trabajo de preparación de suelas y cantos, por lo que no se puede arriesgar a estropearlos transportándolos a la intemperie.

Audi Q7 50 TDI Quattro Mild Hybrid
Los más rápidos del esquí de velocidad alcanzan velocidades superiores a la velocidad máxima de este Q7, y sobre unos esquís…

Acostumbrada a otro tipo de coches grandes, fue increíble ir a meter los esquís y no solo ver que cabían, sino que además no molestaban para nada en el espacio de las plazas delanteras. El Q7 es tan grande, que incluso unos esquís de KL como estos caben perfectamente por el hueco central de los asientos traseros, en línea recta, y aun así dejan libre el reposabrazos para el conductor o copiloto.

Ideal para cualquier situación

Pero una vez en Francia, lo que más agradecimos fue el sistema de tracción quattro y los neumáticos de invierno. Llegamos nevando y, aunque al día siguiente tuvimos un pequeño respiro de sol por la mañana, por la tarde empezó a nevar copiosamente y ya no paró hasta el día siguiente. ¿Y fue un problema? ¡Para nada! El Audi ni se inmutaba. Se agarraba al asfalto como si estuviese seco. Incluso maniobrando para aparcar, en pendiente y con el suelo nevado, no teníamos el más mínimo problema ni perdía tracción en absoluto.

Y por la mañana, cuando otros cavaban para desenterrar sus coches de la nieve, nosotros solo teníamos que subir la suspensión neumática arriba del todo y empezar a avanzar con el modo deslizante. Como unos señores».

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Audi Q7 50 TDI Quattro Mild Hybrid

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