Pepe Martí: equilibrio perfecto entre velocidad, cabeza y entorno

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El pasado Gran Premio de España disputado en el Circuit de Barcelona-Catalunya fue el escenario donde se vivió la eclosión de Josep María ‘Pepe’ Martí.

El joven talento barcelonés dominó con puño de hierro la parrilla de Fórmula 3 desde el viernes y lo culminó logrando la que fue su primera victoria en la manga larga de la categoría antesala de la ansiada Fórmula 1.

Pero no redactamos este artículo para hablar de un solo fin de semana sino de recalcar cuál es el proceso que lo ha llevado en volandas a ser uno de los máximos candidatos a ser el relevo generacional de Fernando Alonso y Carlos Sainz en el automovilismo español. Porque si algo hay que destacar de Pepe Martí no es solo su velocidad, sino su enorme capacidad de autocontrol y una madurez extraordinaria de un piloto que apenas el 13 de junio se convertirá en mayor de edad.

Todo bajo control

Lo que más te asombra de su figura es lo bien calculado que lo tiene absolutamente todo. A pesar de lograr la pole no se dejaba llevar por la emoción y tenía claro que el plan del fin de semana era no meterse en líos el sábado con la parrilla invertida y el domingo salir bien y tirar. No falló ninguna parte de su plan y por eso ya es segundo en la general a solo 24 puntos del líder, Bortoleto.

El paso a paso siempre ha sido la clave en el éxito de Pepe Martí. Solo lleva tres años en monoplazas y dos en F3. El año pasado lo califica de “maduración” para este 2023 atacar. Primero fue el ganador de la primera carrera corta en Baréin, después conquistó Mónaco en su primera participación por sus míticas calles y en Barcelona se llevó su primera pole y victoria de domingo. Escalón a escalón, ya tiene entre ceja y ceja luchar por ser campeón. «El talento se tiene que trabajar. El que diga que es talentoso y no le haga falta entrenar, se la pegará de cabeza». Más claro, agua.

Preguntado por la F1, él es el que hace el llamamiento a la calma: “Antes de eso hay que hacerlo bien en F3 y en F2. A partir de ahí ya veremos”. Aunque sus actuaciones ya están generando interés y en el paddock del Circuit de Barcelona-Catalunya ya se le vio hablando con Helmut Marko, el mandamás de Red Bull.

Pero lejos de todo este mundo, no hay que olvidar que las obligaciones de un adolescente aún siguen ahí. De hecho, este mes de junio tiene que realizar la selectividad para entrar en la universidad. Porque a pesar de ser uno de los mejores pilotos españoles, los exámenes siguen ahí. Y bueno el carnet de conducir también se lo debe sacar aunque parezca mentira.

Arropado por los mejores

Si te acercas a la carpa de Pepe Martí entiendes porqué le están viendo bien las cosas. Su entorno le arropa en todo momento. Su madre, Montserrat, nos explicaba que tanto ella como su padre, junto a sus hermanas, lo arropan lo máximo posible y siempre están a su lado. “Cuando se bajó del coche me dijo ‘¡Mamá lo hemos logrado!’”, contaba a los medios. La familia es una parte fundamental para Pepe y es conocedor de que sin ellos nunca sería posible.

Y por si fuera poco, esta familia del Campos Racing. Adrián Campos vio en él un futuro brillante por delante y por eso en el equipo no le falta de nada. Lo tratan como lo que es: un tesoro para el futuro. Y el talento reconoce al talento y por ese mismo motivo Fernando Alonso lo acogió en su agencia de representación ‘A 14 Management’. El asturiano le da ciertos consejos a sus ‘pupilos’ y para eso Pepe no tiene precio: “Lo que hace Alonso por mi es algo muy importante. No hay nadie que tenga su experiencia. El ejercicio que hace él de transmitir sus conocimientos es algo que a mi me encantaría realizar en el futuro”.

“Me miré todas sus salidas para aprender”, decía Pepe antes de ganar en Montmeló. Sabe que todo el jugo que puede exprimir de las enseñanzas de Fernando son vitales y quiere emular lo que hizo el asturiano. Lógicamente lo que logró Alonso, él no lo disfrutó porque apenas tenía un año pero la trascendencia de su figura la tiene muy interiorizada.

Una infancia difícil que moldeó una fortaleza mental inusual

Por desgracia, el ‘bullying’ sigue siendo uno de los problemas más complicados de erradicar en las escuelas. Tal y como contaba para el diario Mundo Deportivo, Pepe fue víctima de ello cuando tan solo tenía siete años y lo sufrió hasta que no cambió de escuela tres años más tarde. Su estado físico no era el que entraba en los estándares y los chavales se metían con él. Incluso su perfecto inglés fue motivo de burla. Pero Martí superó todo esto y dejó el dolor atrás, no si perder de vista las enseñanzas que comporta vivir una situación de este tipo.

“De todo se sale”, contaba. Pero Pepe admitió que lo pasó mal durante esa época, como no podía ser de otra manera. El cambio de escuela le permitió ver que en la vida se te presentan nuevas oportunidades y que la gente es muy difícil de cambiar. Simplemente cada uno debe encontrar su camino para exprimir al máximo su potencial. Sea en el área que sea.

Quizás esos complicados momentos fueron claves para encarar instantes del automovilismo en el que se convierte en un mundo cruel. Porque si algo tiene esto es que en un abrir y cerrar de ojos se puede ir todo al traste. Por eso Pepe disfruta del momento y trabaja día y noche con los suyos para seguir con el proceso lo máximo posible. Tiene talento pero una cabeza impropia para su edad que lo está llevando en volandas hacía el éxito. Sin alardes ni exhibiciones. Viviendo el momento. Sencillo, como es él.

Opinión

Oriol Muñoz Morera

Viviendo el sueño de dedicarme al periodismo deportivo. Mi día a día está en la redacción de Mundo Deportivo siguiendo todo tipo de deporte, aunque sin duda mi gran pasión es el olor a gasolina. Con la suerte de haber trabajado en el terreno, sigo con la voluntad de aprender y crecer día a día con el mundo de las carreras a mi lado. Aún queda mucho para ver la línea de meta y solo queda dar gas.
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