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Prueba Suzuki Swift Sport

Probamos la versión más deportiva y divertida de la Suzuki, el pequeño Swift Sport

Empezaremos por el final. Si te gustan los coches pequeños, versátiles, pero con auténtico carácter, este Suzuki Swift Sport es una alternativa que debes contemplar sí o sí y más si tienes en cuenta que está disponible desde 21.680 euros.

Esta es la conclusión que sacamos después de probar durante una semana este pequeño utilitario con filosofía deportiva. Se trata de un modelo que acaba de renovar su gama con ligeros cambios estéticos y con la adopción de una nueva mecánica con tecnología mini híbrida pensada para ajustarse a las actuales normativas anticontaminación europeas.

Es cierto que con este cambio se han perdido 11 CV, porque ahora el nuevo propulsor 1.4 turbo se queda en 129 CV con respecto a los anteriores 140 CV del modelo anterior, pero a cambio incorpora un sistema de mini hibridación de 48 voltios heredado de la gama Vitara y que le permite, legalmente, asegurarse la etiqueta ECO de la DGT, con todos los beneficios fiscales y de movilidad que eso nos ofrece.

Como en el SUV de Suzuki, este motor térmico 1.4 Boosterjet de 129 CV y 235 Nm se asocia mediante correas a otro pequeño propulsor eléctrico auxiliar capaz de ofrecer en momentos puntuales una potencia de 13,6 CV y sobre todo a un par extra de 53 Nm.

Pequeña batería y apoyo puntual

Suzuki Swift Sport

Este motor eléctrico se alimenta de un circuito independiente de 48 voltios dotado de una pequeña batería de sólo 0,38 kWh. Poca energía disponible, que no le permite mover el coche en modo completamente eléctrico, pero que es un apoyo al motor de gasolina, especialmente a baja carga con el fin de reducir sensiblemente los consumos y emisiones.

Dinámicamente lo cierto es que en ningún momento se nota la entrega de par del motor eléctrico, pero en general este Suzuki Swift Sport sigue prometiendo una buena respuesta de motor. Tiene el típico empuje a altas revoluciones de los turboalimentados, pero que, con el aporte del motor eléctrico, mejora su entrega a bajo régimen.

No es una experiencia especialmente sensitiva, pero la respuesta del coche está ahí, incluso cuando abusamos de marchas largas y regímenes bajos.

En este sentido, este modelo solo está disponible con el cambio manual de seis relaciones, un cambio de desarrollos bastante acertados, salvo la quinta y sexta velocidad que para mi gusto son excesivamente largas, con un desarrollo teórico de 195 y 230 km/h respectivamente.

Una apuesta que, no hay duda, busca reducir al máximo los consumos y emisiones. En este caso la marca anuncia un gasto medio de 5,6 litros/100km en ciclo mixto y sus emisiones en 127 g/km de CO2.

Esa es la teoría porque durante toda la semana que pude rodar con este Swift Sport el gasto se elevó a unos 6,7 litros que, si bien es un valor claramente más alto que el oficial, no me parece excesivo, más cuando en ningún momento intenté mantener una conducción de máxima eficiencia.

Dinamismo, deportividad…

En cuanto al comportamiento, que es uno de los pilares básicos de este coche, deciros que sigue manteniendo la misma filosofía dinámica de siempre.

Como su predecesor, sigue ofreciendo un bastidor adaptado para ofrecer una mayor rigidez y aplomo que las variantes Swift convencionales. Para ello, cuenta con una suspensión modificada con muelles más firmes que rebajan la carrocería, amortiguadores especiales de la marca Monroe y unas estabilizadoras más gruesas con soportes de teflón y un tren trasero de eje de torsión más rígido.

Con todo, tenemos que el coche es notablemente más firme, capaz de contener las inclinaciones de carrocería y con un aplomo muy superior a la gama Swift. Si a esto le unimos la dirección bastante directa y a unos neumáticos de perfil bajo (195/45R17) tenemos un coche muy reactivo al volante, capaz de transmitir perfectamente las sensaciones de conducción.

Es un coche preciso y bastante aplomado y en buena consonancia con las prestaciones del motor, si bien creo que este bastidor podría asumir muchas más prestaciones que las del nuevo 1.4 Boosterjet.

Motor elástico y cambio preciso

Suzuki Swift Sport

Como decía antes, el motor empuja bien desde poco más de 2.500 rpm y hasta las 5.000 rpm, lo que unido al correcto escalonado de las primeras relaciones y que la palanca del cambio es suficiente precisa en su recorrido, nos permite jugar con el cambio sin contemplaciones y disfrutar de la respuesta del motor.

En vías rápidas y en conducción normal no es necesario ir “tirando” de cambio para asegurarnos adelantamientos tranquilos pues el motor es capaz de empujar con relativa solvencia, aunque si queremos una respuesta más rápida tendremos que recurrir a bajar marcha, especialmente en el caso de la sexta velocidad.

Otro aspecto destacable y que choca con la mayor firmeza de su bastidor es que el Swift Sport ofrece un gran compromiso de confort de marcha.

Lo primero que destaca es el buen aislamiento de su bastidor, tan logrado que se oye más el ruido aerodinámico que el propio del motor y del tren de rodaje.

Por otro lado, la suspensión que, a pesar de ser relativamente firme, garantiza un buen confort de marcha, y lo hace tanto en las plazas delanteras, como en las traseras.

Versátil compacto de 3,89 metros de largo

Y es que en general, este Suzuki Swift Sport sigue siendo un coche versátil, con cuatro puertas, -la trasera con la maneta de apertura escondida en el marco superior de la puerta- que aseguran un buen acceso al interior.

En las plazas delanteras sigue proponiendo un buen compromiso de calidad y con acabados de estilo deportivo como los asientos tipo bucket, bastante envolventes y con la palabra Sport bordada con despuntes rojos.

El puesto de conducción destaca con un volante deportivo de tres radios y tras él un cuadro de mandos con una pantalla central TFT a color de 4,2” que, mediante diferentes menús, permite controlar elementos como el soplado del turbo, los G de fuerza durante la conducción y por supuesto también la transición energética de su funcionamiento híbrido.

En el caso de la pantalla central decir que es táctil de 7 pulgadas e incluye el navegador, la cámara de marcha atrás, así como la conexión por cable para los sistemas Andorid Auto y CarPlay, mientras que el sistema de climatización es automático para esta versión.

Acabados en rojo para todos

Como nota decir que los detalles interiores en detalles estilo carbono y toques en color rojo son comunes para todas las tonalidades de carrocería que, por cierto, ahora se pueden combinar con el techo en color negro.

Pasando a las plazas traseras hay que destacar que están preparadas para tres ocupantes, pero la realidad es que son ideales para dos pasajeros, que disfrutarán de una correcta altura al techo y un buen espacio para las piernas, tal vez uno de los mejores compromisos en este sentido.

El lado negativo de este mayor espacio en las plazas traseras lo encontramos en el maletero, que para este Swift Sport se queda en unos justos 265 litros, ampliable a 948 si se abaten los respaldos asimétricos de la segunda fila.

Como decía al principio, esta variante cuesta 21.680 euros incluida la oferta de lanzamiento y de financiación, un valor bastante ajustado si además se tiene en cuenta la ampliación de equipamiento de seguridad activa de esta gama. Ahora de serie se incluyen nuevos elementos como son la detección de ángulo muerto, la alerta de tráfico posterior y el reconocimiento de señales y que se unen al sistema de frenado de emergencia con detector de peatones y la alerta de cambio de carril que ya se ofrecían antes en el Suzuki Swift Sport.

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Suzuki Swift Sport

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