Mercedes-AMG GLC Coupé, la sublimación de una idea

Publicado el

Contenido

El último Mercedes-AMG se llama GLC Coupé y llega en dos versiones, siendo una de ellas el primer SUV coupé híbrido de altas prestaciones de la marca alemana.

Poco después de presentar en sociedad al nuevo SUV Mercedes-AMG GLC, el fabricante alemán nos ha vuelto a deleitar con otra novedad. Nos referimos, como no, al nuevo GLC Coupé, modelo que completa la exitosa gama del segmento medio de Mercedes-AMG y sublima la idea mostrada en el GLC.

Para ser exactos, el nuevo SUV Mercedes-AMG GLC Coupé llega en dos versiones. La primera: el GLC 43 4MATIC Coupé, el modelo de acceso. La segunda: el GLC 63 S E PERFORMANCE Coupé, el primer SUV coupé híbrido de altas prestaciones de la marca.

Las dos caras de la misma moneda

En cuanto al GLC 43 4MATIC Coupé, con 310 kW (421 CV) de potencia y un impulso de adicional de 10 kW (14 CV) gracias al alternador arrancador accionado por correa, ofrece un consumo combinado de 10,2-9,8 litros a los 100 km, con unas emisiones combinadas de CO2 232-223 g/km. Asimismo equipa de serie dirección en el eje trasero, tracción total, cambio AMG SPEEDSHIFT MCT 9G con embrague bañado en aceite y tren de rodaje AMG RIDE CONTROL con sistema de amortiguación adaptativa.

En cuanto al GLC 63 S E PERFORMANCE Coupé, con 500 kW (680 CV) de potencia combinada, garantiza un consumo combinado de combustible de 7,5 litros a los 100 km, revela unas emisiones combinadas de CO2 de 170 g/km, y un consumo combinado de energía de 12,7 kWh a los 100 km.

«Con el nuevo Mercedes-AMG GLC Coupé nos dirigimos a clientes que buscan un estilo de vida deportivo y un diseño dinámico unidos a unas prestaciones impresionantes”, asevera Michael Schiebe, CEO de Mercedes-AMG GmbH y Responsable de las unidades de negocio Mercedes Benz Clase G y Mercedes-Maybach. “Los diversos componentes técnicos de alta calidad garantizan el máximo nivel de dinamismo y placer de conducción”. “Con el modelo superior GLC 63 S E PERFORMANCE Coupé, ahora también ofrecemos nuestra innovadora propulsión híbrida en este segmento, que garantiza una amplia gama de experiencias de conducción», añade el directivo.

Silueta deportiva

Exteriormente, lo que más destacan los amantes de la firma alemana del nuevo Mercedes-AMG GLC Coupé es su silueta deportiva, con una transición fluida hacia la zaga muy característica y distintava.

No en vano, los faros delanteros conectan con la parte superior del embellecedor del radiador específico AMG y acentúan así la anchura del vehículo. Asimismo, el splitter delantero AMG con diseño jet wing y grandes entradas de aire, aletas verticales y flics adicionales aporta acentos llamativos e exclusivos.

Los precisos bordes laterales, como no, acentúan las proporciones deportivas y los poderosos pasos de rueda. El embellecedor de estos últimos, por cierto, en el color de la carrocería. De igual modo, el embellecedor AMG de los faldones laterales se integran armoniosamente en la elegante silueta.

El aspecto deportivo también se acentúa con las vías anchas y las llantas enrasadas en dimensiones de 19, 20 o 21 pulgadas. Además, varias de las llantas ofrecidas de serie presentan una estética brillante con superficies bicolor.

¿Más detalles ‘racing’? Los pilotos traseros de dos piezas amplían visualmente la vista trasera con un elemento de unión de color negro y rojo oscuro. Y el faldón trasero específico AMG con aspecto de difusor (GLC 43) o con una inserción difusora adicional (GLC 63 S), así como los dos embellecedores dobles de la salida de escape (redondos en el GLC 43, trapezoidales en el GLC 63 S) refuerzan la poderosa imagen del SUV coupé.

Por cierto, el equipamiento opcional incluye estriberas optimizadas para la entrada y otros numerosos elementos.

Elementos característicos AMG en el interior

Nada más abrir la puerta del nuevo Mercedes-AMG GLC Coupé descubriremos un interior perfectamente a corde con su aspecto externo. Sin ir más lejos, los asientos AMG en símil de cuero ARTICO/MICROCUT AMG de microfibra con gráficos y tapicería distintivos le añaden ese toque deportivo que ya dislumbramos en su silueta.

Opcionalmente se ofrecen tapizados de cuero y napa con el escudo AMG en relieve en los reposacabezas delanteros. Asimismo, los asientos AMG Performance también están disponibles como opción.

Otro detalle muy de carreras es el volante AMG Performance, de cuero napa (GLC 43) o símil de cuero napa/Microfibra MICROCUT (GLC 63 S), que también se monta de serie. Está achatado en la parte inferior, perforado en la zona de agarre y equipado con levas de cambio de aluminio de color plateado. Los dos botones redondos del volante AMG permiten manejar con rapidez e infalibilidad diversas funciones de conducción dinámica y los programas de propulsión AMG DYNAMIC SELECT.

El ambiente deportivo-lujoso se completa con pedales deportivos AMG, alfombrillas AMG y umbrales de puerta iluminados con la inscripción AMG.

Sistema de infoentretenimiento MBUX

El sistema de infoentretenimiento MBUX del nuevo Mercedes-AMG GLC Coupé incluye varias pantallas y funciones específicas de AMG. Entre ellos, pantallas especiales en el cuadro de instrumentos, en la pantalla central multimedia con orientación vertical de la consola central y en el Head-up Display opcional. Además, el modo «Supersport» exclusivo de AMG ofrece la posibilidad de mostrar diversos contenidos a través de una estructura vertical. Esto incluye un menú de configuración que muestra los ajustes actuales del tren de rodaje o la transmisión. Igualmente, el conductor puede visualizar un mapa de navegación o datos de consumo con el estilo «Supersport».

Por cierto, en el nuevo SUV también está integrado el AMG TRACK PACE (de serie en el GLC 63 S, opcional para el GLC 43). Hablamos, como no, del sistema de registro de datos para su uso en circuito. Dicho software registra más de 80 datos específicos del vehículo, como la velocidad, la aceleración y el ángulo de giro, diez veces por segundo mientras se circula por un circuito de carreras. También se ofrece como información la visualización de los tiempos por vuelta y por sector, así como herramientas adicionales de entrenamiento y análisis. Increíble, ¿verdad?

El corazón de la bestia

Los nuevos modelos Mercedes-AMG GLC Coupé equipan un motor AMG de 2.0 litros y cuatro cilindros, que combina tecnologías innovadoras y altas prestaciones con una eficiencia ejemplar. A propósito, un propulsor desarrollado íntegramente y montado en la planta de Affalterbach según el principio «Un hombre, un motor«.

El motor, conocido internamente como M139l (l de instalación longitudinal), es hasta ahora el único motor de serie del mundo turboalimentado con un turbocompresor eléctrico alimentado por el sistema eléctrico de a bordo adicional de 48 voltios, que también incluye el alternador arrancador accionado por correa (RSG).

El sistema, por cierto, derivada directamente de la tecnología que el equipo Mercedes-AMG Petronas F1 lleva utilizando con éxito en la categoría reina del automovilismo. No en vano, la nueva forma de turbocompresión garantiza una respuesta especialmente espontánea en toda la gama de revoluciones. Esto se traduce en una experiencia de conducción aún más dinámica, al tiempo que aumenta la eficiencia.

Así funciona el turbocompresor eléctrico

Un motor eléctrico de unos cuatro centímetros de grosor está integrado directamente en el eje del turbocompresor, entre la rueda de la turbina en el lado de los gases de escape y la rueda del compresor en el lado de la admisión. Éste acciona directamente el eje del turbocompresor y se controla electrónicamente, acelerando la rueda del compresor antes de que el flujo de gases de escape se haga cargo del accionamiento de forma convencional.

Esto mejora significativamente la respuesta directamente desde el ralentí y en toda la gama de revoluciones. Y es que el motor de combustión responde aún más espontáneamente al pisar el pedal del acelerador, mientras que la sensación de conducción es notablemente más dinámica.

Además, la electrificación del turbocompresor permite un mayor par a bajas revoluciones. Más que nada porque esto también aumenta la agilidad y optimiza la aceleración desde parado. Incluso cuando el conductor levanta el pie del acelerador o frena, la tecnología es capaz de mantener la presión de sobrealimentación en todo momento. De ahí que siempre haya una respuesta directa.

Mencionar que en comparación con el GLC 43 4MATIC Coupé, el modelo de acceso, el turbocompresor del GLC 63 S E PERFORMANCE Coupé, el modelo híbrido, es significativamente mayor. Esto permite un mayor caudal de aire y, por tanto, más prestaciones. Además, el motor eléctrico integrado funciona con el sistema de alto voltaje de 400 voltios.

Prestaciones del GLC 43 4MATIC Coupé

En el modelo básico GLC 43 4MATIC Coupé, el motor de 2,0 litros y cuatro cilindros en línea ofrece una potencia nominal de 310 kW (421 CV) a 6.750 rpm. El par máximo de 500 Nm se alcanza a 5.000 rpm.

Dependiendo de la situación, el sistema también proporciona brevemente un impulso adicional de 10 kW (14 CV) del alternador arrancador accionado por correa (RSG). La segunda generación del RSG funciona como un mild-hybrid que, además de aumentar temporalmente las prestaciones, también permite funciones como la marcha por inercia y la recuperación para lograr la máxima eficiencia. De igual modo, la tecnología de 48 voltios también aumenta el confort, ya que las transiciones entre las funciones de arranque-parada y de marcha por inercia son casi imperceptibles.

El Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC Coupé acelera desde parado hasta 100 km/h en sólo 4,8 segundos. La velocidad máxima, limitada electrónicamente a 250 km/h.

Prestaciones del GLC 63 S E PERFORMANCE Coupé

En el GLC 63 S E PERFORMANCE Coupé, el M139l produce 350 kW (476 CV) a 6.725 rpm. Esto lo convierte en el motor de cuatro cilindros de serie más potente del mundo. El par máximo del motor de combustión es de 545 Nm a 5.250-5.500 rpm.

No en vano, en este híbrido de altas prestaciones, el motor de 2.0 litros se combina con un motor eléctrico síncrono de excitación permanente, una batería de alto rendimiento desarrollada en Affalterbach y el sistema de tracción total AMG Performance 4MATIC+ totalmente variable. Por eso, la potencia del sistema de 500 kW (680 CV) y el par máximo del sistema de 1.020 Nm permiten unas prestaciones de conducción impresionantes. ¿Un ejemplo? La aceleración desde parado hasta 100 km/h se realiza en tan sólo 3,5 segundos y alcanza hasta 275 km/h regulados electrónicamente.

El motor eléctrico de 150 kW (204 CV) está situado en el eje trasero, donde se integra con una transmisión eléctrica de dos velocidades y el diferencial trasero de deslizamiento limitado controlado electrónicamente en una unidad motriz eléctrica compacta (EDU). Los expertos denominan a esta disposición híbrida P3. La batería ligera de alto rendimiento también está situada en la parte trasera, encima del eje trasero. Este diseño compacto ofrece, sin duda, numerosas ventajas. Y es que el motor eléctrico actúa directamente sobre el eje trasero y, por tanto, puede convertir su potencia más directamente en propulsión, para ese impulso extra al arrancar, acelerar o adelantar.

Múltiples prestaciones

Como es típico en el diseño, la potencia del motor eléctrico puede utilizarse para arrancar inmediatamente a pleno par, haciendo posible un arranque especialmente ágil. Además, gracias al diferencial de bloqueo del eje trasero integrado y controlado electrónicamente, el conductor experimenta inmediatamente un notable aumento de las prestaciones: el modelo híbrido acelera con extrema agilidad a la salida de las curvas, ofrece una tracción óptima y, por tanto, una mayor seguridad de conducción.

Si se produce deslizamiento en el eje trasero, la potencia motriz del motor eléctrico también se transfiere a las ruedas delanteras según sea necesario para obtener más tracción. La conexión mecánica de la tracción total totalmente variable lo hace posible mediante el eje de la hélice y los ejes de transmisión de las ruedas delanteras. Igualmente, el posicionamiento en el eje trasero mejora la distribución del peso y la carga por eje en el vehículo. Todo esto hace que el nuevo SUV de Mercedes-AMG ofrezca una maniobrabilidad sorprendente.

Por cierto, el concepto AMG ofrece una eficiencia de recuperación muy alta, ya que el sistema sólo permite pérdidas mecánicas e hidráulicas mínimas del motor y la transmisión. Sin ir más lejos, la transmisión automatizada de dos velocidades en el eje trasero, con su relación de transmisión especialmente calibrada, garantiza el paso de un par elevado en las ruedas para un arranque ágil a una potencia continua segura a velocidades más altas. Asimismo, un actuador eléctrico engrana la segunda marcha a unos 140 km/h como máximo, lo que corresponde a la velocidad máxima del motor eléctrico de unas 13.500 rpm.

La batería AMG de alto rendimiento

El desarrollo del sistema de almacenamiento de energía de iones de litio se inspira en tecnologías probadas en los monoplazas híbridos de Fórmula 1 del equipo Mercedes-AMG Petronas F1 Team. Así, la batería de alto rendimiento de AMG combina una gran potencia que puede utilizarse sucesivamente con un peso reducido para aumentar el rendimiento general del vehículo. A esto hay que añadir la rápida obtención de energía y la alta densidad de potencia.

La batería de alto rendimiento del GLC 63 S E PERFORMANCE Coupé ofrece una capacidad de 6,1 kWh, 80 kW de potencia continua y 150 kW de potencia máxima durante diez segundos. La carga se realiza a través de la recuperación o del cargador de a bordo de 3,7 kW instalado con corriente alterna en una estación de carga, un wallbox o un enchufe doméstico.

Pensada para dar energía al instante

Para ser exactos, está diseñada para suministrar y consumir energía con rapidez, no para ofrecer la mayor autonomía posible. No obstante, la autonomía eléctrica de 12 kilómetros permite un radio de actividad práctico, por ejemplo para una conducción tranquila y totalmente eléctrica desde la zona residencial hasta las afueras de la ciudad o hasta la autopista.

La base del alto rendimiento de la batería AMG de 400 voltios es la innovadora refrigeración directa. Nos referimos a un refrigerante de alta tecnología que fluye alrededor de las 560 celdas y las enfría individualmente. Y es que cada batería necesita una temperatura definida para suministrar una potencia óptima. ¿Por qué? Si el dispositivo de almacenamiento de energía se enfría o se calienta demasiado, pierde temporalmente una potencia apreciable o debe reducirse para no sufrir daños si la temperatura es demasiado alta. Por tanto, un control uniforme de la temperatura de la batería influye decisivamente en su rendimiento, vida útil y seguridad. Pues bien, el sistema AMG está diseñado para garantizar una distribución uniforme del calor en la batería. Genial, ¿no creéis?

Energía eléctrica siempre disponible

La estrategia básica de funcionamiento se basa, como no, en el propulsor híbrido del coche de carreras de Fórmula 1 Mercedes-AMG Petronas. De ahí que la máxima propulsión esté siempre disponible cuando el conductor la solicite mediante el kick-down, para acelerar con fuerza a la salida de las curvas o para adelantar con rapidez. La potencia eléctrica siempre puede utilizarse y reproducirse con frecuencia gracias a su alto rendimiento de recuperación y a la recarga en función de las necesidades.

Otras ventajas de la propulsión híbrida derivan del control de la dinámica del vehículo. Sin ir más lejos, en lugar de la intervención del sistema de frenado ESP, la máquina eléctrica también puede regular la tracción en cuanto una rueda indica un deslizamiento excesivo. Para ello, el control inteligente reduce el par de accionamiento de la máquina eléctrica, que se transfiere a la rueda a través del diferencial de bloqueo del eje trasero.

¿El resultado? El ESP no tiene que intervenir o sólo lo hace más tarde.

¿Ventaja? De este modo, el motor de combustión puede funcionar con un par motor más elevado. Esto mejora la agilidad posterior y aumenta la eficiencia. Además, la potencia que de otro modo se ‘desperdiciaría’ al frenar puede utilizarse para cargar la batería.

Cambio AMG SPEEDSHIFT MCT 9G con embrague bañado en aceite

En ambos modelos Mercedes-AMG GLC Coupé, la potencia se transmite a través del cambio AMG SPEEDSHIFT MCT 9G (MCT = Multi-Clutch Transmission), en el que un embrague de arranque bañado en aceite sustituye al convertidor de par. Así, se reduce el peso y, gracias a su menor inercia, optimiza la respuesta al pisar el pedal del acelerador, especialmente durante los acelerones y los cambios de carga.

Por su parte, un elaborado software calibrado garantiza tiempos de cambio extremadamente cortos, así como reducciones múltiples rápidas en caso necesario. Además, la función de doble embrague en los programas de conducción «Sport» y «Sport+» proporciona una experiencia de cambio especialmente expresiva.

También está la función RACE START, que garantiza una aceleración óptima desde parado. La función de arranque y parada ECO, en cambio, se activa automáticamente en el programa de conducción «Confort», mientras que la función «Planeo» puede activarse en el modo «Individual».

En el GLC 43 4MATIC Coupé, la tracción integral AMG Performance 4MATIC presenta una distribución permanente de la fuerza entre los ejes delantero y trasero del 31 al 69 por ciento. La configuración con inclinación hacia atrás proporciona un comportamiento dinámico mejorado, incluyendo una mayor aceleración lateral y una tracción mejorada al acelerar.

Por su parte, en el GLC 63 S E PERFORMANCE Coupé, la tracción integral AMG Performance 4MATIC+ totalmente variable transmite la fuerza motriz a la carretera, incluyendo el modo drift para disfrutar aún más de la conducción.

Programas de conducción AMG DYNAMIC SELECT

Los programas de conducción AMG DYNAMIC SELECT (cinco para el GLC 43 4MATIC Coupé, ocho para el GLC 63 S E PERFORMANCE Coupé) permiten variar el comportamiento del vehículo desde confortable hasta dinámico. Los distintos modos de conducción ofrecen una experiencia de conducción individual, adaptada con precisión a las diferentes condiciones de conducción.

Como parte de los programas de conducción AMG DYNAMIC SELECT, se añade el control integrado de la dinámica de conducción «AMG DYNAMICS«. Este sistema mejora las funciones estabilizadoras del Programa Electrónico de Estabilidad ESP con intervenciones para añadir agilidad al comportamiento de la dirección y funciones adicionales del ESP. Por ejemplo, al tomar curvas a gran velocidad, una breve intervención en la frenada de la rueda trasera interior genera un momento de guiñada definido alrededor del eje vertical para una entrada en curva precisa.

El alcance y la eficacia de estas intervenciones dependen del programa AMG DYNAMIC SELECT seleccionado, en el que el conductor puede determinar la puesta a punto en el modo «Individual». El ESP puede ajustarse en tres niveles. «On» es la selección estándar que ofrece una elevada seguridad, adaptada al carácter deportivo del conjunto del vehículo. «Sport», por su parte, permite mayores ángulos de deriva, mientras que «Off» permite desconectar completamente el sistema para un estilo de conducción especialmente deportivo en circuitos cerrados.

Sistema de amortiguación adaptativa

Tanto el GLC 43 4MATIC Coupé como el GLC 63 S E PERFORMANCE Coupé están equipados con el tren de rodaje de muelles de acero AMG RIDE CONTROL con sistema de amortiguación adaptativa, que combina una dinámica de conducción deportiva con un elevado confort en trayectos largos.

La base para ello la proporciona el eje delantero, con manguetas de dirección especialmente desarrolladas y articulaciones de suspensión en el brazo de control del muelle, y el eje trasero, que también dispone de elastocinemática diseñada para el dinamismo de conducción.

Como complemento, el sistema de amortiguación adaptativa adapta continuamente la amortiguación en cada rueda individual a la demanda actual, siempre teniendo en cuenta el nivel de suspensión preseleccionado, el estilo de conducción y el estado de la superficie de la carretera. Además de mejorar la calidad de marcha y el confort, esto se traduce, sobre todo, en un aumento de la seguridad de conducción. Se puede elegir entre tres mapas de amortiguación diferentes («Confort», «Sport» y «Sport+»).

Estabilización activa del balanceo

Otra característica contribuye decisivamente a la puesta a punto específica de AMG para un elevado dinamismo de conducción: la estabilización activa del balanceo AMG ACTIVE RIDE CONTROL (opcional en el GLC 63 S E PERFORMANCE). Y es que en lugar de utilizar barras estabilizadoras rígidas convencionales, el sistema compensa los movimientos de la carrocería de forma electromecánica.

Para ello, las barras estabilizadoras de los ejes delantero y trasero están divididas en dos partes. En el centro hay un actuador electromecánico en el que está integrado un engranaje planetario de tres etapas. Cuando la superficie de la carretera es irregular o el estilo de conducción es moderado, el actuador separa activamente las mitades del estabilizador, lo que aumenta el confort de conducción. Durante el uso dinámico, por ejemplo en una carretera sinuosa, las mitades se unen y se retuercen una contra otra.

El sistema no sólo reduce los movimientos de balanceo en las curvas, sino que también permite coordinar con mayor precisión el comportamiento de la dirección y el ciclo de carga. También aumenta el confort de conducción cuando se circula en línea recta porque, por ejemplo, se compensan los estímulos causados por las irregularidades de la calzada en un lado. Los movimientos de la carrocería pueden adaptarse de forma activa y óptima a las condiciones de conducción. De este modo, el conductor experimenta aún más intensamente las características de conducción distintivas de AMG en términos de dinamismo, precisión y respuesta.

Para satisfacer los elevados requisitos de potencia, el sistema se basa en una subred de a bordo adicional de 48 voltios.

Otra ventaja en comparación con los sistemas hidráulicos habituales es la respuesta mucho más rápida. A esto se añade el menor peso de los componentes en comparación con las soluciones hidráulicas.

Dirección AMG de tres niveles…

La dirección de los modelos GLC de Mercedes-AMG ofrece dinamismo y confort por igual. Sin ir más lejos, la dirección AMG de tres etapas sensible a la velocidad, por ejemplo, dispone de una relación de geometría de la dirección variable que se adapta al programa de conducción seleccionado. A altas velocidades, la asistencia de la dirección disminuye; a bajas velocidades aumenta de forma constante. Como resultado, se requiere comparativamente poco esfuerzo de dirección a bajas velocidades, así como al maniobrar y aparcar, mientras que se mantiene el mejor control posible sobre el vehículo al conducir más rápido.

Asimismo, en los reglajes de suspensión «Sport» y «Sport+», el conductor también experimenta una respuesta significativamente mayor sobre las condiciones de conducción a través del volante.

…y también de eje trasero de serie

Por cierto, también se incluye de serie la dirección activa del eje trasero. Funciona con un ángulo de giro máximo de 2,5° Hasta este punto, las ruedas traseras giran en sentido contrario a las delanteras a velocidades de hasta 100 km/h (variable en función del ajuste AMG DYNAMICS). De este modo se acorta virtualmente la distancia entre ejes, lo que se traduce en una entrada en curva mucho más ágil, un menor esfuerzo de dirección y una mayor maniobrabilidad.

Por ejemplo, el radio de giro se reduce notablemente al girar o aparcar. En cambio, a velocidades superiores a 100 km/h (variable en función del ajuste AMG DYNAMICS), las ruedas traseras giran en paralelo a las delanteras, hasta un máximo de 0,7°. Esta prolongación virtual de la distancia entre ejes repercute positivamente en la estabilidad de marcha, provoca una acumulación más rápida de la fuerza lateral al cambiar de dirección y, por tanto, una reacción más directa del vehículo a las órdenes de la dirección.

Eso sí, la respuesta de la dirección del eje trasero depende del modo de conducción AMG DYNAMIC SELECT seleccionado.

También frenos y sistema de escape AMG

El sistema de frenos deportivos AMG garantiza unos valores de deceleración extraordinarios y la mejor capacidad de control en el Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC Coupé. No en vano, en el eje delantero se montan unos discos de freno ventilados y perforados internamente de 370 x 36 milímetros con pinzas fijas de 4 pistones y en el trasero, unos discos de 360 x 26 milímetros con pinzas flotantes de 1 pistón.

En cambio, el Mercedes-AMG GLC 63 S E PERFORMANCE Coupé incorpora de serie el equipo de frenos AMG de alto rendimiento de material compuesto con pinzas fijas de 6 pistones delante (discos de freno ventilados y perforados internamente de 390 x 36 mm) y pinzas flotantes de 1 pistón detrás (discos de freno ventilados y perforados internamente de 370 x 26 mm). El sistema de frenos destaca por distancias de frenado muy cortas, así como por una estabilidad y resistencia a la fatiga máximas en condiciones de uso intenso. Además, ofrece una larga vida útil y una respuesta especialmente rápida.

Numerosos paquetes de equipamiento

Por último, Mercedes-AMG oferta numerosos paquetes de equipamiento que individualizan aún más ambos modelos. Para ser exactos, el paquete exterior AMG Night incluye las carcasas de los retrovisores exteriores pintadas en negro de alto brillo, las inserciones en los embellecedores AMG de las taloneras laterales, el listón embellecedor de la línea de los hombros, los marcos de las ventanillas y el listón embellecedor del paragolpes trasero. A ello se añaden los cristales oscurecidos termoaislantes del montante B y los dos embellecedores cromados en color negro de los tubos de escape dobles del sistema de escape AMG.

En cambio, con el Paquete AMG Night II apuesta por el cromo oscuro. Así, las aletas de la parrilla del radiador, así como los distintivos del modelo en las aletas y en la zaga, incluida la estrella trasera, tienen dicho acabado.

El paquete exterior de carbono AMG incluye elementos de carbono visible de alta calidad para el paragolpes delantero AMG, las inserciones de las taloneras laterales AMG y el listón embellecedor del paragolpes trasero AMG. Éste último, sin duda, confiere al GLC 63 S E PERFORMANCE Coupé un aspecto aún más deportivo. Solo hay que mirar el splitter delantero, en negro de alto brillo con apliques laterales, y el paragolpes trasero, con difusor; ambos elementos inspirados en el motorsport. Además, las salidas de aire en el paragolpes trasero en negro brillante cuentan con flics adicionales.

 

Y además te puede interesar...