Max Verstappen conquista Imola y su versión 2.0 gana en paralelo las 24 Horas de Nürburgring

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Max Verstappen ha ido un paso más lejos. El piloto de Red Bull ha logrado la victoria en el GP de Emilia Romagna, sumando así su quinto triunfo de la temporada -de siete posibles- y tercero consecutivo en Imola. Por si esto no fuera suficiente, Max ha participado en paralelo en las 24 Horas de Nürburgring virtuales, sumando también la victoria junto a su equipo. Otra muestra más de que Verstappen no tiene límites.

Ahora la duda es si Max es un campeón del Mundo de Fórmula 1 que en sus ratos libres es ‘simracer’ o si se trata de un piloto virtual que en sus ratos libres está tiranizando la categoría reina. Sea como fuere, la realidad es que Max Verstappen ha ganado el GP de Emilia Romagna y las 24 Horas de Nürburgring virtuales en paralelo en un fin de semana en el que McLaren se confirma y Ferrari duda. Difícil fin de semana para Carlos Sainz, horrible para Fernando Alonso.

La omnipresencia de Max Verstappen

La victoria con pole de Max Verstappen en Imola hubiera sido otro día más en ‘la oficina’ para el neerlandés de no ser porque el piloto de Red Bull había decidido competir también en las 24 Horas de Nürburgring virtuales. Doble exigencia que abría la puerta a que cualquier fallo de Max durante el fin de semana fuera achacado a la falta de descanso por competir en Imola en cuerpo y alma y en Nürburgring en su versión 2.0.

En Imola no falló en ningún momento, tampoco en la versión digitalizada del ‘Infierno Verde’. Y así ha terminado el fin de semana el bueno de Max, con una doble victoria que ejemplifica no sólo su talento y capacidad de concentración, sino el nuevo paradigna de la competición. La vida cambia y evoluciona, también en la Fórmula 1, faltaría más. Max es el mejor ejemplo de ello, algo que por otra parte también deja en evidencia a su compañero de equipo.

Max Verstappen
Max Verstappen ha demostrado ser un ‘animal’ de una especie muy difícil de replicar.

Sergio Pérez se está jugando su renovación y lo cierto es que lleva dos fines de semana muy grises, lo que contrasta aún más con la figura brillante de Max Verstappen. En Imola ha tenido un pequeño accidente en el FP3, ha quedado eliminado en Q2 y en carrera ha sido carne de cañón con una estrategia alternativa que le ha llevado a ser objeto de gran parte de los pocos adelantamientos que hemos visto en el Gran Premio.

Victoria de Max, pero McLaren se acerca

Si hay algo positivo que echarse a la boca del GP de Emilia Romaña es la confirmación de que McLaren está para quedarse. Lo de Miami no fue flor de un día -bueno, suerte hubo- y Lando Norris ha sido la gran alternativa a Max Verstappen durante toda la carrera. Oscar Piastri también dejó su sello en clasificación con un segundo mejor tiempo que quedó desdibujado por la sanción de tres posiciones que sumó en parrilla.

McLaren sigue acertando con las novedades de su MCL38 y parece estar un paso más cerca de Max Verstappen y Red Bull. De hecho, el GP de Emilia Romaña tuvo casi como único punto de interés la persecución final de Norris a Verstappen. Con un mejor ritmo se llegó a colocar a poco más de un segundo, sin llegar en última instancia a flanquear esta tremenda barrera que supone entrar en zona de DRS. Quizá un par de vueltas más hubieran sido suficiente para ver esta circunstancia.

Max Verstappen
Lando Norris ha sido capaz de presionar a Max Verstappen hasta la última vuelta.

El segundo puesto de Lando Norris y el cuarto de Oscar Piastri dejan claro que McLaren va a ser un mal compañero de viaje para Ferrari y para Max Verstappen a poco que se puedan despistar en Red Bull. Circunstancia a poner en relieve, puesto que los de Woking parece que se han convertido en expertos en ‘resurgir de sus cenizas’ y dar grandes saltos de rendimiento. Una cuestión mucho más compleja de lo que puede parecer y que señala a la vez a sus rivales.

Ferrari, un podio y gracias

La posición de Ferrari dentro del campeonato se tambalea. La Scuderia no sólo es incapaz de plantar cara a Red Bull (léase Max Verstappen), sino que está viendo como su segunda plaza dentro del ‘status quo’ del campeonato está en entredicho. De hecho, Ferrari sale de Imola con un podio de Charles Leclerc y casi puede dar gracias por ello, ya que por momentos parecía que Oscar Piastri podía convertirse en un rival incómodo para el piloto monegasco.

En el GP de Emilia Romagna, McLaren ha confirmado el paso adelante que dio en el Miami y que llevó a Lando Norris a lograr el triunfo. Porque sí, ahora cuando algo ‘falla’ en Matrix el que está ahí para aprovechar esta circunstancia no es otro que el piloto de McLaren y no Carlos Sainz como pasó en Melbourne. Una cuestión a tener en cuenta, sobre todo ahora que la Fórmula 1 ha llegado a Europa y las carreras se acumulan.

Max Verstappen
El podio de Charles Leclerc ante los ‘tifosi’ sabe a poco en el seno de Ferrari.

Mención especial merece un Carlos Sainz que no ha tenido su mejor fin de semana. Imola no es escenario de grato recuerdo para el madrileño que, además, ha tenido que lidiar con lo que se puede considerar el ‘principio del adiós’. Por cierto, no han sido pocos los ‘tifosi’ que durante el fin de semana han expresado su agradecimiento a Carlos, poniendo además en duda la decisión que ha tomado Ferrari con la figura del piloto español y el fichaje de Lewis Hamilton.

El fin de semana horroroso de Fernando Alonso

Es difícil pensar en el GP de Emilia Romagna de Fernando Alonso y que la palabra desastre no sea el adjetivo a utilizar para definirlo. Las ‘mejoras’ del AMR24 no han sido positivas. Quizá sean útiles, pero no suficientes -incluso si Aston Martin era el equipo con más novedades-. Si a eso se suma un coche nervioso y un Alonso errático el cóctel está servido. Muy incómodo a lo largo del fin de semana, el sábado fue especialmente duro para el asturiano.

El pequeño accidente de Fernando Alonso en el FP3 hipotecó sus opciones en clasificación y en la carrera del domingo. El trabajo de los mecánicos de Aston Martin para reparar el AMR24 fue titánico, pero tan poco productivo como las ‘mejoras’ del coche. Alonso quedó eliminado en la Q1, con otra salida de pista para la colección. Como resultado, Fernando debía arrancar desde la última fila de la parrilla, lo que a la postre se tradujo en iniciar el Gran Premio desde la calle de boxes.

Max Verstappen
Fernando Alonso ha tenido un GP de la Emilia Romagna para olvidar.

En un trazado en el que adelantar es una quimera, Alonso se pasó gran parte de la carrera en el fondo del pelotón, atrapado detrás de los Logan Sargeant y compañía. En un último retazo de amor propio, pasó por boxes para buscar la vuelta rápida y por momentos la tuvo -aunque no hubiera sumado el punto extra-. George Russell se la quitó en última instancia, dando así la estocada a un Alonso que ha tenido un fin de semana para olvidar en Imola.

Imola, histórico ‘en problemas’

La persecución final de Lando Norris y Max Verstappen brindó un final de Gran Premio con un punto más de emoción, pero lo cierto es que la carrera tuvo un guion muy plano. Para mal o para bien, Imola es un circuito estrecho que ofrece muy pocas opciones de adelantamiento. Si no hay errores o incidentes que deriven en la presencia de Safety Car es uno de esos Grandes Premios que es difícil de digerir a la hora de la siesta.

Tampoco ayuda que una vez más el factor estratégico fuera nulo. Salida, parada a mitad de carrera -más o menos- y en busca de la bandera a cuadros. Los compuestos duros y medios podían completar tres cuartos de carrera sin grandes problemas. Es lo que hay, dirán algunos. Y lo cierto es que es así, puesto que Pirelli ha llevado su gama de neumáticos más blandas. Con el C2, C3 y C4 que pretendía llevar en 2023 no sé muy bien qué hubiéramos visto.

Max Verstappen
La historia y la afición no lo pueden ser todo en el GP de Emilia Romagna. Imola debe dar algo más.

Está claro que Imola está cargado de historia y que la pasión de los ‘tifosi’ hace que el Gran Premio tenga un ambiente especial, pero no es tan evidente que sea suficiente. Esto, además de deporte, es un negocio y el espectáculo del GP de la Emilia Romagna no es el que busca la Fórmula 1. El contrato de Imola con el promotor del campeonato termina en 2025 y su continuidad está más en duda que nunca. Italia ya tiene Monza y la Fórmula 1 ansía nuevos escenarios.

Sobre el autor

Fernando Sancho Gadea

Sanitario de vocación, redactor casi por ‘accidente’. Apasionado del mundo del motor, sobre todo si huele a competición. Comencé siguiendo la Fórmula 1 desde pequeño y acabé disfrutando de la esencia de muchas otras categorías, hasta tal punto de hacerlas mías. He tenido la suerte de cubrir en directo Grandes Premios de Fórmula 1 y de MotoGP, rallies del WRC y pruebas del WTCC, del DTM y del WEC. Este mismo año he podido debutar en las 24 Horas de Le Mans, por lo que mi único sueño por cumplir es poder informar de un Dakar en directo, desde el desierto.
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