Las baterías usadas del Jaguar I-PACE tendrán una segunda vida como una enorme ‘power bank’

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El grupo Jaguar Land Rover aúna fuerzas con Wykes Engineering para desarrollar uno de los mayores sistemas de almacenamiento de energía del Reino Unido reutilizando baterías gastadas de los vehículos Jaguar I-PACE.

El fabricante de vehículos JLR, que agrupa las marcas Jaguar, Range Rover, Discovery y Defender, ha presentado en sociedad un nuevo proyecto de su estrategia ‘Reimagine‘ en su camino para alcanzar la neutralidad en emisiones de carbono antes de 2039 en toda su cadena de suministros, productos y operaciones.

Para ser exactos, el grupo Jaguar Land Rover aunará fuerzas con Wykes Engineering, empresa líder en el sector de las energías verdes, para concebir uno de los mayores sistemas de almacenamiento de energía renovable –solar y eólica, para ser exactos– del Reino Unido dándole una segunda vida a las baterías desgastadas y usadas del modelo eléctrico Jaguar I-PACE, su SUV 100% eléctrico de altas prestaciones.

Sin ir más lejos, piensan crear un sistema de almacenamiento de energía de batería o BESS, por sus siglas en inglés, uniendo y reciclando 30 baterías de los I-PACE, acumulando cada una de ellas hasta 2,5 MWh de energía en su máxima capacidad. La idea es contar con las unidades necesarias para almacenar un total de 7,5 MWh de energía, la suficiente para abastecer a 750 hogares durante un día después de conectar dicha BESS a la red eléctrica británica, antes de que termine este 2023.

A partir de ahí, se podrán crear más BESS para albergar más baterías recuperadas de vehículos de fabricación usados. Estas baterías recuperadas, por cierto, procederán de prototipos y vehículos de pruebas de ingeniería de JLR.

Un sistema ‘in & out’

Cada BESS, que estará conectado a un inversor avanzado para optimizar su eficiencia y gestión de la energía, abastecerá directamente a la National Grid durante las horas de mayor consumo. De este modo, se podrá hacer frente a los rápidos picos de demanda de una manera más eficaz. Por otro lado, durante las horas de menor consumo estas enormes ‘power banks’ podrán extraer  la electricidad de la red eléctrica británica para almacenarla y poder usarla en otro momento.

Así, además de descarbonizar National Grid, se maximizará aún más si cabe la obtención de energía solar y eólica durante los días soleados o con mucho viento para usarla cuando sea necesaria.

«Una de las principales ventajas del sistema que hemos desarrollado es que los contenedores están conectados a la red de modo que pueden absorber la energía solar que, de otra manera, se perdería cuando esta alcanzase su capacidad”, explica David Wykes, Managing Director de Wykes Engineering. “El exceso de energía puede almacenarse en las baterías del I-PACE y descargarse más tarde. Esto nos permite ‘sobreplantar’ el parque solar y maximizar la cantidad de energía que generamos para la superficie de terreno que estamos usando».

Lo mejor del sistema de almacenamiento de energía de batería ideado por JLR y Wykes Engineering es su perfecta integración. No en vano, no contempla añadir pasos en la producción ni de retirar módulos de baterías. Simplemente, se extraen las baterías del Jaguar I-PACE y se colocan en los contenedores de las instalaciones, lo que contribuye a maximizar la sostenibilidad del proyecto.

Beneficios económicos y medioambientales

El suministro eléctrico ofrecido por estas baterías recuperadas para estas BESS podría exceder los 200 gigavatios/hora antes de 2030, lo que generaría un valor global superior a 30.000 millones de dólares –unos 27.756.760.000 euros– según palabras de JLR y Wykes Engineering.

Por cierto, cuando la vida útil de estas baterías gastadas del Jaguar I-PACE sea inferior al nivel que requiere esta segunda vida, JLR las reciclará para que las materias primas puedan recuperarse y reutilizarse como parte de una verdadera economía circular.

Las baterías de JLR están diseñadas de conformidad con los estándares más exigentes y, por tanto, pueden usarse en situaciones de bajo consumo energético cuando su vida útil sea inferior a los estrictos requisitos de un vehículo eléctrico, lo que las suele dejar con una capacidad residual del 70-80 %.

«Nuestro enfoque de sostenibilidad abarca toda la cadena de valor de nuestros vehículos, incluida la vida circular de las baterías de los vehículos eléctricos”, afirma François Dossa, Executive Director de Strategy and Sustainability en JLR. “Estas baterías están diseñadas según los más altos estándares y este proyecto innovador, en colaboración con Wykes Engineering, demuestra que pueden reutilizarse de forma segura en aplicaciones del sector energético para aumentar el uso de las energías renovables. Dar uso a esa capacidad residual del 70 al 80 % de estas baterías antes de reciclarlas demuestra la adopción plena de los principios de circularidad».

«Mediante esta colaboración con socios líderes del sector, estamos desarrollando un ecosistema integral de vehículos eléctricos, desde las baterías hasta la carga, que contribuye a nuestra transformación hacia la neutralidad en emisiones», concluye el directivo.

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