La riqueza y el glamour se unen para mostrar su máxima expresión en el concurso de elegancia Varignana 1705

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Algunas de las más prestigiosas colecciones de automóviles se reunieron durante un fin de semana hace apenas unos días para celebrar el «Patrimonio del estilo de vida italiano» en el Palazzo di Varignana, donde un Alfa Romeo 6C 2500 S Berlinetta Touring de 1939 fue declarado ganador.

Italia. Ese país que destaca por la comida deliciosa, paisajes espectaculares y una historia detrás llena de personajes y anécdotas que han cambiado el transcurso de la sociedad. Pero también hay otros dos elementos en la cultura italiana que no pasan inadvertidos: la elegancia y, como no, la pasión por al automovilismo. Y si los juntas te queda el primer Concorso d’Eleganza Varignana 1705.

A mediados del mes de octubre se celebró un concurso donde coleccionistas de todo el mundo estaban invitados a mostrar sus respectivas reliquias del mundo de la automoción. El jurado dió el premio ‘Best of Show’ a un Alfa Romeo 6C 2500 S Berlinetta Touring de 1939, propiedad de Corrado y Elena Lopresto, una familia que ya suma más de 300 premios de esta índole. Prueba inequóvica de la pasión con la que se dedica a este mundillo. 

Alfa Romeo 6C 2500 S Berlinetta Touring de 1939

Hasta un total de 23 coches fueron seleccionados de forma profundamente cuidadosa por los expertos entre colecciones de varios afortunados que se dejan miles y miles de euros en cuidar sus vehículos. El jurado pero decidió dar el premio al Alfa Romeo 6C 2500 S Berlinetta Touring de 1939 destacaba por su diseño sin parangón, su rica historia y una meticulosa restauración que permite a los admiradores contemplar el coche en perfectas condiciones. Poseía el permiso de circulación y matrícula originales, que revelaron antiguos propietarios ilustres como el Príncipe Caetani.

“Ganar el Best in Show es el sueño de todos. Estoy encantado de haber participado en la edición «número cero» de un evento que espero se convierta en un sello distintivo en la temporada de concursos internacionales de elegancia» destacaba Corrado Lopresto.

Triunfos en otras categorías

Pero el concurso no quiso premiar solo a un vehículo y por eso se organizaron más categorías en esta primera edición. Por ejemplo, en la categoría «Italian Fine Gems», el centro de atención fue un impresionante FIAT 1100 E Vistotal 1950 de Silvia Nicolis, procedente del Museo Nicolis de Verona. 

Como no podía ser de otra manera, el ambiente deportivo no podía faltar a esta cita ya que un coche de carreras muchas veces combina velocidad con una belleza inusual. Y como tampoco podía ser de otra manera fue un Ferrari el que se llevó el gato al agua. Concretamente se lo llevó el Ferrari 250 GT Lusso de 1963 de Andrea Baroni. 

Concorso d'Eleganza

En la categoría de «Grit & Style», destacó el Lancia Aurelia B24 Spider de 1955 propiedad de Gianmarco Rossi.  Por último, el BMW 3.0 CSL de 1972 de Lorenzo Matteucci triunfó en la categoría «Iconos alemanes», destacado como un potente coche de carreras impecablemente conservado y fácilmente distinguible por su exclusiva pintura «naranja inca».

Mucho más allá del vehículo

Una de las ideas que más resonó durante todo el evento fue el hecho de que no solo se reunieron en Varignana para ver e intercambiar opiniones sobre sus vehículos sino por lo que representan los coches para ellos. Como subrayó el Presidente del Jurado, Stefano Pasini, «el coche es una expresión de libertad», haciéndose eco de los sentimientos de Enzo Ferrari

Concorso d'Eleganza

Alberto Scuro, Presidente del Automotoclub Storico Italiano (ASI), destacó la importancia de permitir que estos tesoros históricos se mantengan fieles a su naturaleza, ya sea en la carretera, en la pista o en carreras de recreación y eventos históricos. El concurso trascendió su papel de mera competición para convertirse en una celebración de la belleza, la elegancia y la pasión compartida por los motores, atrayendo a participantes y entusiastas de todo el mundo.

El Palazzo di Varignana consolidó aún más su reputación como paraíso de la hospitalidad encarnando la «Herencia del estilo de vida italiano» a través de su extraordinario y encantador entorno, un elegante complejo turístico enclavado en las pintorescas colinas boloñesas. En reconocimiento a este espíritu, se creó un premio especial, el «Espíritu de Varignana», que se concedió al Porsche 964 Speedster 1993 de Alessandro Maccaferri, por ser el que mejor encarnaba el carácter único inspirado por el Palazzo di Varignana y reflejaba el estilo de vida que representa.

Sobre el autor

Oriol Muñoz Morera

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