Kalle Rovanperä, la precocidad de leyenda con Seat en sus raíces

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El piloto finés se proclamó bicampeón del mundo del WRC al quedar segundo en el rally de Europa Central con su Toyota GR Yaris, pero lo más destacado es que firmó la hazaña con tan solo 23 años.

El mundo del motorsport está viviendo una época donde los jóvenes talentos están deslumbrando a las leyendas de generaciones pasadas de una forma pasmosa. Lo vemos en la Fórmula 1 con el dominio insultante de Max Verstappen con tres títulos a sus 26 años. Las cifras del neerlandés puede ser algo nunca visto en F1 pero en el sector de las cuatro ruedas hay un nombre cuya precocidad es todavía más asombrosa. Estamos hablando de Kalle Rovanperä. 

El piloto finés se proclamó el pasado domingo en bicampeón del mundo de rally con su Toyota GR Yaris en el rally de Europa Central. Lo más meritorio es que ya tiene dos títulos a sus espaldas con apenas 23 años y todo apunta a que será el nuevo líder indiscutible del certamen para los próximos años, incluso lustros, dejando atrás nombres de leyenda como el de Sebastian Ogier. Puede sorprender, pero teniendo en cuenta que con apenas 11 años ya conducía y que con 20 años se convertía en el piloto más joven en ganar en WRC, el destino de Kalle parecía estar ya dictado desde un inicio.

Solo hace falta ver sus números para fijarnos en que estamos ante un prodigio. Tras ser el campeón más joven de la historia el año pasado con 22 años, en este 2023 el finés se ha impuesto en tres rallies y precisamente solo tuvo problemas serios en su Finlandia natal. Pilotos como Neuville o Evans no han tenido nada que hacer. “No puedo seguir su ritmo”, es una frase que dijo Elfyn Evans y transmite de forma cristalina lo que trasciende el bueno de Rovanperä.

Rovanperä campeón 2023

«La competencia era más fuerte y no había muchos puntos fáciles de conseguir como el año pasado, cuando había muchos más problemas entre todos. Este curso era importante en todo momento coger los puntos y mantenerse en buenas posiciones«, destacaba el de Toyota una vez las matemáticas le dieron el título.  

Lógicamente el nombre de Collin McRae seguirá en el olimpo de los rallies al ser en su día el más joven en ser campeón (27 años) luchando de tú a tú contra un tal Carlos Sainz, supongo que os suena el nombre. Pero es que Kalle ya ha logrado dos títulos con cuatro años menos. Era apenas un niño de 17 años cuando debutó con Skoda en WRC2. Precisamente la edad de Verstappen cuando debutó en F1. Nadie lo había hecho siendo tan joven pero el tiempo, como siempre, lo ha puesto en su sitio: en lo más alto. Y la gran pregunta es quién le saca de la cima ahora.

Hijo de otro as del volante

Está claro de donde le viene la pasión por los rallyes a Kalle y es que su padre fue otro talento de las cuatro ruedas que pasó algunos de sus mejores años corriendo con Seat en el Ibiza Kit Car en 1996. Más tarde, a partir de 1998, Harri participó en el Mundial a los mandos del Seat Córdoba WRC. Harri Rovanperä corrió con defiendiendo los intereses de la marca española y con unos coches que para la afición española no pasan desapercibidos. Seguro que las imágenes de su padre le despertaron el hambre a Kalle. Otra coincidencia con la historia de Verstappen sea dicho de paso.

Rovanpera en el Seat

No sé como sigue funcionando el corazón”, comentaba Harri una vez empezó a ver a su hijo ganar de forma autoritaria. En este 2023, quizás la ventaja respecto a los rivales no ha sido tan clamorosa como en 2022 pero ha tenido actuaciones que ha dejado asombrados a todo el mundo. Por descontado a su padre también. Lo de Estonia, con 15 mejores tiempos (13 de ellos consecutivos), no tuvo ningún sentido.

Un adolescente más

Vale, sí. Con 23 años ya no eres un adolescente más pero lo que se trata de reflejar es que Kalle Rovanpera no ha sido un tipo centrado el 100% de su tiempo en el volante y en pisar el acelerador. Como todo joven quiere disfrutar de sus amigos y tiempo libre haciendo y viendo otras cosas que le divierten. Sin ir más lejos, su carrera despegó de forma meteórica cuando el finés colgó sus primeros vídeos en Youtube donde se le veía conduciendo y divirtiéndose sobre la nieve. Se viralizó su talento y ahí generó el primer interés sobre su figura. 

Kalle y Harri Rovanpera

Otro de sus hobbies con el que se lo pasa en grande es viendo el drift típico de la cultura automovilística japonesa. Por mucho que no sea su especialidad, es una disciplina de la que puede sacar mucho jugo viendo como derrapan y por ello coge un avión y se va a participar con ello. 

La historia de Kalle se explica definiendo el rally como una profesión. Como quien va a la oficina cada día. Sabe que es bueno en ello y cumple su cometido. Ahora bien, no vive solo para ello. Las redes sociales y la devoción por Japón también forman parte de su día a día porque es consciente de lo importante que son las pasiones. Hay que tener tiempo para todo.

Sobre el autor

Oriol Muñoz Morera

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