Los ecos de tiempos pasados resuenan en la sabana con un Safari Rally de otra época

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Dentro de un WRC con un formato demasiado encorsetado, el Safari Rally regresó a su calendario con un extra de dureza respecto a otros eventos, pero sin la magia del rally que enamoró a pilotos y aficionados en los 80 y los 90. Para ajustarse a las exigencias de seguridad de la FIA, el Safari Rally ha pasado a tener una distancia competitiva de unos 350 kilómetros, muy lejos de los 1.000 kilómetros de recorrido de algunas de las ediciones más icónicas.

Pese a que esta circunstancia no ha cambiado y el recorrido ha sido prácticamente idéntico al usado en 2023, el cambio de fecha que ha sufrido el Safari Rally ha sido un soplo de aire fresco. La prueba ha pasado de junio a marzo, estación de lluvias en la sabana. Y aunque el líquido elemento no ha tenido el papel protagonista que se esperaba, sí ha regalado una variedad de superficies que, junto a los paisajes únicos de Kenia y la fauna, han dibujado un rally de otra época.

Kalle Rovanperä y el legado finlandés

La 72.ª edición del Safari Rally ha sido la más dura de cuantas se han disputado desde su vuelta al WRC en 2021, para todos salvo para Kalle Rovanperä. El vigente campeón del WRC, inmerso en un programa parcial que no le va a permitir defender el título, ha dejado su sello en Kenia. El finlandés ha logrado su segunda victoria en el Safari Rally con una superioridad que casi se puede considerar insultante. Por ritmo y por su capacidad para evitar los problemas.

Si algo ha quedado claro en el Safari Rally es que Kalle Rovanperä no ha perdido el ‘duende’ que le llevó a ganar los dos últimos títulos del WRC. Mientras sus rivales han tenido que vivir entre pinchazos, roturas de suspensión y problemas de todo tipo, Rovanperä casi ha parecido flotar en la sabana, ajeno a todas estas incidencias. Una victoria de campeón que refuerza la conexión de Finlandia con el Safari Rally.

Safari Rally
La cita keniata siempre regala algunas de las imágenes más espectaculares de la temporada.

Porque dos países con culturas tan distintas como Finlandia y Kenia han quedado conectados a través del Safari Rally. Hannu Mikkola ganó el último Safari Rally previo a su ingreso en el WRC en 1973 y en sus icónicos tramos han logrado épicas victorias pilotos como Ari Vatanen, Juha Kankkunen o Tommi Mäkinen. Dos décadas después, Kalle Rovanperä ya suma dos victorias en los tramos keniatas para mantener este particular idilio.

El Safari Rally despierta los sentidos

Con Kalle Rovanperä en su particular burbuja, el podio lo han completado Takamoto Katsuta y Adrien Fourmaux. El piloto japonés ha logrado su tercer podio en el Safari Rally. El bueno de ‘Taka’ parece que se transforma al pisar Kenia y activa sus sentidos para mostrar su mejor versión. A pesar de tener que lidiar con varios pinchazos y problemas durante el rally se las ha ingeniado para terminar en segunda posición y completar el doblete de Toyota.

La tercera posición de Fourmaux se ha escrito sobre un guion muy distinto. De hecho, el piloto francés no tenía el ritmo suficiente para pelear por los puestos de cabeza, pero ha tenido la habilidad de esquivar prácticamente todos los problemas y eso en una prueba como el Safari Rally tiene premio. Para Adrien es su segundo podio consecutivo con el Ford Puma Rally1 tras estrenar su palmarés en el Rally de Suecia hace apenas unas semanas.

En este sentido, la actuación de Adrien Fourmaux tiene un especial merito porque no tenía una posición de salida favorable como sí disfrutó en Suecia. Sin hacer ruido, con paso firme, Adrien ha logrado terminar por delante de los dos pilotos que se están jugando el título, al menos en teoría. Algo lógico si tenemos en cuenta que Elfyn Evans y Thierry Neuville se han visto en la obligación de llevar a cabo un ejercicio de supervivencia muy distinto entre pinchazos, roturas de suspensión y problemas mecánicos.

Muerte y resurrección

En plena Semana Santa, Thierry Neuville ha tenido su particular ‘vía crucis’ en el Safari, con muerte y resurrección incluida. El belga parecía condenado en la etapa del viernes con un pinchazo derivado de un golpe en un talud, percance que le hacía perder mucho tiempo. Aunque remontaba el sábado hasta colocarse segundo, su andadura terminaba con problemas en la bomba de gasolina que le hacían caer hasta el quinto puesto antes del primer reparto de puntos.

Salía a por faena Neuville en el ‘Super Sunday’, el concepto artificial que se ha inventado el WRC para justificar el chapucero sistema de puntos que ahora impera en el Mundial y que ha permitido a Neuville ampliar su liderato del WRC siendo quinto al cierre del sábado, segundo en los tramos del domingo y ganando el Power Stage. De Kenia ha salido con más puntos que Elfyn Evans, aunque el galés fue cuarto el sábado y tercero el domingo, pero sólo ha logrado un punto en el Power Stage.

Safari Rally
Thierry Neuville ha vivido un autentico ‘vía crucis’ en el Safari Rally, pero el botín de puntos obtenido bien lo compensa.

Si lo de Thierry Neuville ha sido un ‘vía crucis’ con muerte y resurrección, sus compañeros no han tenido tanta suerte. Ott Tänak y Esapekka Lappi han tenido pinchazos, averías y problemas mecánicos de todo tipo y una serie de catastróficas desdichas que es difícil de enumerar. Tanto que Tänak y Lappi fueron los únicos en tener que pararse ante la estampida de una manada de cebras. Para colmo, unos juguetones monos también se cruzaron en su camino.

Un escenario de contrastes

Kenia, tierra de contrastes, también lo ha sido en lo deportivo. Porque si Kenia es terreno propicio para Toyota, sigue siendo tierra maldita para Hyundai. Para los japoneses el Safari Rally ha cerrado sus puertas con victoria de Kalle Rovanperä y un gran segundo puesto de Takamoto Katsuta. En definitiva, un doblete que tiene notable valor por los antecedentes y el desarrollo que había tenido hasta ahora la temporada.

Bien es cierto que un doblete no puede igualar el ‘póker’ que logro Toyota en 2023 y que sólo fue un ‘calco’ del conseguido en 2022, como también es verdadero que la marca no tenía la opción de igualar este resultado al competir con tres coches y no cuatro. Por eso este doblete con el cuarto puesto de Elfyn Evans sabe a gloria, más si cabe cuando en las dos primeras citas de la temporada la victoria había caído del lado de Hyundai.

Por su parte, Hyundai ha vuelto a sufrir en Kenia, aunque Thierry Neuville pueda dar las gracias con el negocio realizado en términos de campeonato en el Safari Rally. Desde que el Mundial de Rallies volvió a Kenia, la firma surcoreana sólo ha logrado un podio. Fue el conquistado en 2021 por Ott Tänak. Mucho ha llovido desde entonces, más si cabe tras las lluvias que han definido este Safari Rally, a mitad de camino entre el ‘fesh-fesh’ y el barro. Otra muestra de estos contrastes de los que venimos hablando.

Actores secundarios con ínfulas

En un WRC donde los ‘Rally1’ híbridos se cuentan con los dedos de ambas manos, a poco que la dureza crece los actores secundarios pueden tener un papel de cierto protagonismo. En el Safari Rally ha quedado claro, puesto que los numerosos problemas que han sufrido la casi totalidad de los pilotos de la clase reina han permitido que parte del ‘top 10’ de la prueba haya quedado en manos de los vehículos ‘Rally2’ y de los pilotos de la clase de plata.

En este sentido, merece mención Gus Greensmith por lograr el triunfo en WRC2. Una victoria tan convincente y autoritaria como la lograda en términos absolutos por Kalle Rovanperä que le ha servido para finalizar en el sexto puesto absoluto. El sueco Oliver Solberg ha finalizado segundo dentro de esta segunda categoría, mientras que Kajetan Kajetanowicz ha terminado tercero. Un podio de grandes nombres, si se me permite la licencia.

Safari Rally
Gus Greensmith se ha llevado la victoria dentro de la categoría de plata del Mundial en Kenia.

Ni forma parte de los pilotos habituales de la clase reina ni compite en WRC2, pero el griego Jourdan Serderidis ha cerrado el Safari Rally con un par de puntos en su casillero. ‘Gentleman Driver’ sin ritmo suficiente para pelear con los pilotos habituales del Mundial, el griego tiene un Ford Puma Rally1 en propiedad que en esta ocasión le ha servido para enfrentarse al rally más duro de su carrera. Esto, desde otro prisma, también es digno de aplaudir.

Sobre el autor

Fernando Sancho Gadea

Sanitario de vocación, redactor casi por ‘accidente’. Apasionado del mundo del motor, sobre todo si huele a competición. Comencé siguiendo la Fórmula 1 desde pequeño y acabé disfrutando de la esencia de muchas otras categorías, hasta tal punto de hacerlas mías. He tenido la suerte de cubrir en directo Grandes Premios de Fórmula 1 y de MotoGP, rallies del WRC y pruebas del WTCC, del DTM y del WEC. Este mismo año he podido debutar en las 24 Horas de Le Mans, por lo que mi único sueño por cumplir es poder informar de un Dakar en directo, desde el desierto.
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