La Fórmula 1 reduce sus emisiones de carbono en un 13% y Red Bull se contagia de este ‘espíritu verde’

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La Fórmula 1 es la categoría reina del automovilismo y aunque el concepto de ‘dar vueltas en un circuito quemando gasolina’ va en contra de los principios del ecologismo, el promotor del campeonato está poniendo todos sus esfuerzos en conseguir reducir la huella de carbono de la categoría. Liberty Media tiene el objetivo de lograr el objetivo ‘Net Zero’ para 2030, que no es otra cosa que lograr que la Fórmula 1 esté libre de emisiones para ese año.

El esfuerzo del promotor de la categoría se ramifica en todas las áreas posibles. La más visible, pese a que los monoplazas sólo emiten el 1% de del CO2 total, está en pista. Los coches de Max Verstappen o Fernando Alonso usan un combustible que tiene un porcentaje de biocombustible renovable que va en aumento. En este sentido, el plan es que los nuevos monoplazas usen un biocombustible 100% renovable en 2026, pero esta gran empresa va mucho más allá.

La Fórmula 1 avanza en su objetivo ‘Net Zero’

Así queda patente con los datos el informe de impacto medioambiental y de la huella de carbono que la Fórmula 1 sobre la temporada 2022, última con cifras consolidadas. Un informe amplio del que se pueden extraer algunas conclusiones que reafirman el camino que ha tomado el campeonato en su objetivo ‘Net Zero’ para 2030. Entre otras cosas porque la Fórmula 1, en el ecuador de este proceso de descarbonización, ha logrado reducir un 13% sus emisiones de carbono en 2022 respecto a 2018.

Eso no quiere decir, ni mucho menos, que la Fórmula 1 esté cerca de su objetivo. Sobre todo, si tenemos en cuenta que se requiere una reducción adicional del 37% para lograr la reducción absoluta mínima del 50% antes de 2030, siendo este el compromiso mínimo y a la vez la mitad del objetivo real. Al final, hay que tener en cuenta que en los primeros cuatro años de este proceso hay un periodo poco representativo entre 2020 y 2021 por la reducción de los viajes que se produjo por la pandemia de COVID.

Fórmula 1
Los circuitos que acogen los Grandes Premios también están poniendo su granito de arena en esta descarbonización.

Con todo, los datos de la temporada 2023 deberían ofrecer un nuevo paso adelante por parte de la Fórmula 1, toda vez que la pasada campaña se pusieron en marcha distintas medidas para la reducción de las emisiones de CO2, además de apostar por un calendario con una secuencia de viajes algo más lógica. En cualquier caso, los datos de emisiones de carbono del pasado año todavía están en fase de recopilación y análisis por parte de Liberty Media.

Inversión, ahorro y desarrollo tecnológico

Además de las propias de la temporada 2022, el informe del impacto medioambiental pone las bases de los próximos movimientos de la Fórmula 1 en busca de la sostenibilidad. Teniendo en cuenta que la reducción de emisiones hasta la fecha se ha conseguido mediante el traslado de operaciones remotas, uso de energías renovables en fábricas, oficinas y en los propios Grandes Premios y con una optimización de la logística -entre otras cosas-, la siguiente etapa en este gigantesco plan que plantea la Fórmula 1 pasa por la inversión, el ahorro y el desarrollo tecnológico.

El primer paso es la inversión para el desarrollo de combustibles alternativos válidos para todas las áreas de la Fórmula 1. Los monoplazas del campeonato utilizarán biocombustibles 100% sostenibles a partir de 2026, algo que debería extenderse a la Fórmula 2 y Fórmula 3 -se ha probado ya un biocombustible al 50%-. Todo ello se acompañará del uso de otro tipo de biocombustibles en el transporte por carretera -los camiones de logística de DHL ya lo utilizan para reducir sus emisiones un 83%-, en el transporte aéreo -combustible de aviación sostenible (SAF)- y el en transporte marítimo, siendo quizá este punto el más complejo.

La Fórmula 1 pretende usar un biocombustible 100% sostenible en 2026.

A la par hay que aplicar soluciones de ahorro en el consumo de energía en el paddock de los Grandes Premios y promover la transición hacia las energías renovables de los equipo y marcas -dentro y fuera de las pistas- y de las propias instalaciones de los circuitos -el 50% ya usaban fuentes de energía renovable en 2022-. Por último, apostar e invertir en nuevas tecnologías que reduzcan la dependencia de las infraestructuras físicas y de servicios de transporte de altas emisiones.

Red Bull se suma a la ‘espiral verde’

En este desarrollo tecnológico hacia nuevas tecnologías puede tener mucho que decir Red Bull, equipo que ahora mismo domina la Fórmula 1 de forma implacable. En este sentido, hay que destacar que Red Bull Advanced Technologies, división de alto rendimiento de Red Bull Racing, ha firmado un acuerdo de colaboración con la empresa de movilidad AVL para desarrollar en comunión una nueva tecnología de pilas de combustible de alta densidad energética que sean la base de sistemas de propulsión de alta potencia.

El trabajo común de Red Bull y AVL no sólo busca redefinir el concepto de pila de combustible -y no citan textualmente el hidrógeno- sino conseguir una solución que sea un 66% más ligera que los sistemas de celdas de combustible actuales. Esta colaboración pretende aunar las tecnologías y metodologías de Red Bull en el diseño liviano y construcción aerodinámica con la experiencia de AVL, una empresa líder en la industria de la tecnología de celdas de combustible con dos placas bipolares (PEM).

Fórmula 1
Red Bull Advanced Techonologies y AVL trabajan en el desarrollo de la próxima generación de pilas de combustible.

Se espera que este proyecto proporcione un sistema de pila de combustible para aplicaciones de alto rendimiento que supere las disponibles actualmente a nivel mundial. Aunque es muy pronto para concretar objetivos, Red Bull y AVL consideran que pueden llegar a dar forma a una pila de combustible con una potencia gravimétrica con valores cercanos a 6 kWh/kg a nivel de almacenaje de la energía y de 2 kWh/kg en la propia pila de combustible, lo que de facto sería pila de combustible tipo PEM con mayor densidad de potencia gravimétrica del mundo.

Tecnología multidisciplinar

Cabe señalar que Red Bull no es la primera vez que ‘coquetea’ con la idea de la pila de combustible, ya que el departamento de alto rendimiento de la estructura ya se involucró de forma activa en el proyecto de producción del prototipo con pila de hidrógeno que debería competir en un futuro en las 24 Horas de Le Mans. Un proyecto que en teoría iba a estar listo en 2024, pero que no será realidad al menos hasta 2026. Una clara muestra de la complejidad del proyecto que tienen entre manos ahora Red Bull y AVL.

Si Red Bull y AVL logran su objetivo, esta solución tecnológica promete trascender el mundo de la automoción y tener aplicaciones muy diversas con el objetivo de allanar el camino de la descarbonización de actividades que irán desde la industria automotriz a la aviación de alto rendimiento, pasando también por el propio mundo de la competición y de futuras series de deportes de motor. En el comunicado conjunto de este acuerdo se habla incluso de soluciones para el sector aeroespacial.

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Las aplicaciones tecnológicas de una pila de combustible de estas características van más allá del mundo del automóvil.

Rob Gray, director técnico, Red Bull Advanced Technologies, ha señalado al respecto: «Estamos encantados de trabajar con AVL en esta colaboración para aumentar la densidad de potencia de las pilas de combustible y mejorar así su rendimiento. Esto demuestra cuán beneficiosa puede ser la aplicación de la ingeniería de vanguardia inspirada en la Fórmula 1 para resolver problemas del mundo real».

Por su parte, Matthias Wellers, director general de AVL, ha indicado: «Esta interesante asociación combinará el conocimiento y la experiencia de nuestros expertos, permitiendo que la tecnología del sistema de pila de combustible PEM avance más y más rápido con el objetivo final de cumplir con los requisitos de las aplicaciones de alto rendimiento».

Sobre el autor

Fernando Sancho Gadea

Sanitario de vocación, redactor casi por ‘accidente’. Apasionado del mundo del motor, sobre todo si huele a competición. Comencé siguiendo la Fórmula 1 desde pequeño y acabé disfrutando de la esencia de muchas otras categorías, hasta tal punto de hacerlas mías. He tenido la suerte de cubrir en directo Grandes Premios de Fórmula 1 y de MotoGP, rallies del WRC y pruebas del WTCC, del DTM y del WEC. Este mismo año he podido debutar en las 24 Horas de Le Mans, por lo que mi único sueño por cumplir es poder informar de un Dakar en directo, desde el desierto.
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