Ferrari con su victoria y Albert Costa en LMP2 hacen historia en el centenario de las 24 Horas de Le Mans

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350.000 personas se dieron cita en La Sarthe para vivir la carrera del siglo. Este apelativo que le ha entregado al centenario de las 24 Horas de Le Mans poco a poco ha ido ganando peso por la intensidad de la prueba, las alternativas que se han dado y el resultado final. Ferrari ha vuelto a conquistar las 24 Horas de Le Mans 58 años después de su último triunfo. Por su parte, el español Albert Costa ha logrado el triunfo en LMP2.

La 91.ª edición de las 24 Horas de Le Mans ha sido toda una oda a lo que representa la propia resistencia. Supervivencia en estado puro bajo la lluvia, entre los accidentes y con rivales muy fuertes. Un escenario en el que Ferrari tiene ya su décima victoria en la carrera de las carreras. Y en el que Albert Costa ha dejado su sello con un triunfo brillantísimo que le convierte en el noveno piloto español -entre victorias absolutas y de clase- en ganar en Le Mans.

Un centenario de las 24 Horas de Le Mans caótico

Comenzaba la carrera con los Ferrari en cabeza, pero pronto pasaba Toyota al ataque. Los dos grandes favoritos al triunfo cara a cara, mientras que por detrás el Cadillac #311 era el primer hypercar en sufrir los estragos de Le Mans. Varios LMP2 y GTE también se veían afectados por una caótica salida. El Safety Car hacía acto de presencia, como también dos horas después. El cielo se rompía en ‘Mulsanne’ y el Glickenhaus #709 se veía atrapado por el ‘aquaplaning’.

En ambos casos quedaba patente que el nuevo protocolo del Safety Car es extremadamente lento. El inicial se prolongó por más de 40 minutos. El segundo llegó a la hora, aunque en este caso no fue tanto por reordenar los coches como por intentar minimizar riesgos con la lluvia. De hecho, prototipos que entraron a poner neumáticos de mojado tras el Safety Car tuvieron que volver a entrar a recuperar los slicks cuando la neutralización no había terminado.

Centenario de las 24 Horas de Le Mans
El centenario de las 24 Horas de Le Mans ha tenido como invitado a un NASCAR que ha completado la carrera con éxito.

Por el camino, el Aston Martin #98 de Álex Riberas sufría daños en el frontal, inconveniente que tras un paso por boxes quedaba en anécdota con tantas horas por delante. En cabeza, el Peugeot #93 se iba a la grava cuando ocupaba el liderato, dando el testigo al #94. Si bien no tenían el ritmo para pelear por el podio, el 9X8 se ha movido como pocos prototipos en pista mojada o en condiciones mixtas. En esta parte de la carrera, también el Porsche #38 de JOTA tocaba el liderato hasta que Yifei Ye se accidentada.

Más lluvia y una noche de certezas

El caos de las primeras cuatro horas daba paso a un stint más o menos normal en el que todo volvía al punto original. Los Ferrari volvían al frente y Albert Costa tras sufrir un gran susto en la lluvia empezaba a exhibir un salvaje ritmo para colocar el ORECA #34 de Inter Europol en el segundo puesto de la categoría LMP2. Sin embargo, un nuevo aguacero arreciaba sobre La Sarthe y el Ferrari #50 de Miguel Molina tenía una salida de pista. Al pasar por boxes, el 499P del español tenía que ser reseteado, perdiendo un buen tiempo.

El Ferrari #51 conseguía tomar el mando, pero al cierre del primer tercio de la carrera tenía un trompo para evitar el choque con dos GTE. El prototipo se iba a la grava, pero era rescatado por un tractor-grúa y conseguía retomar la marcha. El Peugeot #94 pasaba en ese momento a ser líder en un nuevo ejercicio de supervivencia ante prototipos más fuertes. En paralelo, el Toyota #7 de Kamui Kobayashi era envestido por un GTE, quedando fuera de juego de forma definitiva.

Centenario de las 24 Horas de Le Mans
El Toyota #8 ha sido el claro antagonista al éxito de Ferrari en este centenario de las 24 Horas de Le Mans.

Safety Car eterno mediante, la carrera se adentraba en la noche con distintas estrategias y cambios de liderato. No formaba parte de esta alternancia un Ferrari #50 que con problemas en el radiador del ERS tenía que detenerse durante seis giros. Miguel Molina decía adiós a sus opciones de ganar Le Mans, como también los pilotos del Peugeot #94 tras un error de bulto de Gustavo Menezes cuando tenía el liderato. El Toyota #8 y el recuperado Ferrari #51 se convertían en dueños de la noche, definiendo en parte la carrera.

Duelo a dos

Tanto en la noche como en las primeras horas de la mañana la carrera se orientaba a un duelo a dos entre los pilotos del Toyota #8 (Sébastien Buemi, Brendon Hartley y Ryo Hirakawa) y los pilotos del Ferrari #51 (Alessandro Pier Guidi, James Calado y Antonio Giovinazzi). Con un ritmo de paradas idénticos, los cambios de pilotos o los stint dobles con los mismos neumáticos eran el punto diferente que permitía a uno u otro prototipo estar arriba.

Mientras la batalla por la victoria ya era cosa de dos, Albert Costa se marcaba otro stint de los que hacen época para volver a recuperar el tiempo perdido y llevar al ORECA #34 de Inter Europol al liderato de la categoría intermedia, trabajo que completaba su compañero Fabio Scherer, cojo desde el principio de la carrera tras pasarle el Corvette #33 por encima del pie en la primera parada en boxes.

Centenario de las 24 Horas de Le Mans
Albert Costa ha conseguido una histórica victoria en LMP2 con una actuación primorosa.

El duelo entre Ferrari #51 y Toyota #8 se mantenía durante las cuatro horas finales, con varios enfrentamientos directos en pista que regalaban a los aficionados un gran adelantamiento de Alesssandro Pier Guidi a Sébastien Buemi y otro de Brendon Hartley a James Calado. Con todo, la carrera se decidía por un toque contra las barreras de Ryo Hirakawa con el Toyota #8 que ponía en bandeja la victoria del Ferrari #51. Los últimos relevos sólo hacían que confirmar el ansiado triunfo de Ferrari sobre el Toyota #8. Cadillac se quedaba el último escalón del podio.

Épica victoria de Albert Costa

Después de dos relevos espectaculares y de dejar el ORECA #34 al frente de la categoría LMP2, Albert Costa se encontraba ante el relevo más importante de su vida. Ni siquiera un ‘Drive Through’ por una acción de horas atrás frenada al piloto catalán. Eso sí, las últimas horas en el equipo se vivían con cierta incertidumbre puesto que un problema en la puerta del prototipo y con la radio complicaban la vida a Fabio Scherer en los últimos compases de la prueba.

Aun así, el trabajo estaba hecho tras una intensa batalla con el ORECA #41 de WRT, con Robert Kubica como capitán. Albert Costa, Fabio Scherer y Jakub Smiechowski se hacían con la victoria en LMP2, logrando así Costa ser el noveno piloto español en ganar Le Mans. En su debut, con una actuación memorable. Raro será que los fabricantes de la clase hypercar no descuelguen el teléfono.

La victoria de Albert Costa contrasta con el resultado final de Miguel Molina y Álex Riberas. Si bien los dos han rendido a un gran nivel, el Ferrari #50 de Molina fue quinto, lastrado por los problemas mecánicos que le hicieron perder el tren de cabeza. Por su parte, Álex Riberas ha sido sexto con el Aston Martin #98 dentro de la categoría LMGTE-Am. Gran remontada hasta donde ha permitido en cualquier caso las circunstancias de la carrera.