Fernando Alonso y su sacrificio sin arrepentimientos para mantenerse en la cima

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En 2024 serán 21 las temporadas en las que el bicampeón español ha formado parte de la parrilla de la Fórmula 1. Ningún otro piloto en la historia de este deporte ha estado tanto tiempo activo, pero como todo, estos números de leyenda conllevan un precio. 

Somos muchos los que no concebimos la Fórmula 1 sin la figura de Fernando Alonso. Es lo que tiene llevar desde 2001 ligado al Gran Circo. Debutó de la mano de Minardi y desde entonces ha pasado por cantidad de equipos. En Renault tocó la gloria, en Ferrari se quedó a las puertas con unas actuaciones históricas, en McLaren vivió un calvario, de la mano de Alpine regresó a su casa y ahora arrancará su segunda temporada con Aston Martin a los 42 años. En total son 21 temporadas con un total de 380 carreras. Nadie tiene tantas como él. Unos números que implican un esfuerzo titánico. 

«Haces sacrificios y a veces eres consciente de ellos cuando los haces y otras veces no te das cuenta hasta cinco años después. Pueden ser cosas que te gustaría hacer, con familiares y con amigos que no ves con tanta frecuencia como te gustaría», explica Alonso en una entrevista para la web oficial de Aston Martin. 

«Soy una persona muy familiar. Me encanta pasar tiempo con mi familia. En este momento de mi vida, pensé que ya tendría una familia e hijos, todo ese tipo de cosas, y me encontré a los 42 años sin hijos todavía. He sacrificado mucho por la F1, pero no me arrepiento»

¿Cómo se puede mantener la motivación?

Es normal que dependiendo las circunstancias parte de tu trabajo te motive más o menos. Mantener la misma ilusión que el día que debutó Fernando en 2001 es una pregunta que todos los aficionados al motor nos preguntamos. Sobre todo cuando ya lo ha ganado todo y después se ha llevado ‘palos’ importantes quedándose con la miel en los labios. Pero ahí reside la esencia de Alonso. 

A pesar de todo esto, el español sí que admite que el parón que hizo de dos años,  tras la travesía en el desierto con el McLaren-Honda, fue clave para recargar pilas. “Tuve estos dos años fuera del deporte en 2019-20. Creo que eso lo reseteó todo. Recargue las pilas, y volví en 2021 con una motivación fresca y que sigue fresca ahora mismo. Creo que sin ese descanso, sería difícil mantener la motivación y el entrenamiento y todo lo demás”.

Alonso en Brasil

Hace apenas unos días, Fernando fue muy crítico con la prolongación del calendario, que en 2024 llegará a las 24 citas. Para muchos pilotos es demasiado y el propio Alonso dijo que era una de las cosas que podrían acelerar su adiós si incluso se optaba por más carreras. “Sé lo que me afecta, lo que me agota la batería y trato de ser lo más eficiente posible«, comentaba sobre la gestión del tiempo.

¿El sueño de 2024? La famosa 33

Tras un 2023 en el que la palabra sorpresa se queda corta, especialmente por la primera mitad de año, las expectativas para 2024 son mucho más altas. Pero claro, Red Bull tiene una diferencia respecto al resto que es abismal. ¿Recortar tanto realmente es viable en un invierno?

«¿Las expectativas? No creo que vayan a cambiar mucho porque hay demasiadas incógnitas cada temporada. En la Fórmula Uno puede pasar cualquier cosa. Cuando salgamos a la pista en los test de invierno o en la primera carrera el año que viene, creo que veremos cómo van las cosas y seremos muy abiertos con los objetivos que nos propongamos para el campeonato. Esperemos que volvamos a ser competitivos, luchando por puntos y podios de forma regular, y ojalá por nuestra primera victoria, ese sería el sueño, pero no podemos subestimar el desafío».

Fernando Alonso sumó 8 podios en 2023

Al ser el segundo año ya con el equipo de Silverstone la adaptación al coche no tiene que ser tan radical como pasó en la pretemporada de 2023. Ese es un punto que el propio Alonso admite ser una ventaja. Ahora bien, también tiene alguna petición para los británicos. 

“Tal vez uno de los puntos débiles fue que el coche tenía que funcionar en una ventana muy estrecha. Es lo mismo para todos, pero parece que estamos sufriendo un poco y sería bueno si pudiéramos rendir siempre a un nivel estable el año que viene. Además, si podemos mejorar la velocidad en las rectas… Creo que ese fue, en términos de rendimiento, nuestro punto débil, el ser siempre demasiado lento en las rectas. Si queríamos ser tan rápidos como los demás, necesitábamos bajar demasiado el alerón trasero, y luego terminábamos siendo lentos también en las curvas, así que ese fue probablemente el bucle del que no fuimos capaces de salir”, expresaba para finalizar.

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Oriol Muñoz Morera

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