La resurrección de Mercedes, la incógnita de Hamilton y el gris rendimiento de Russell

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La era híbrida de la Fórmula 1 se fundamenta en los éxitos de Mercedes, pero también en la capacidad de resurrección de la formación dirigida por Toto Wolff. En el peor momento del equipo, cuando Red Bull lidera con mano de hierro la categoría de la mano de un intratable Max Vertappen, la estructura de Brackley ha logrado renacer una vez más de sus cenizas para ser el segundo equipo de la parrilla. Al menos eso dice la clasificación de constructores de la Fórmula 1.

Bien es cierto que Ferrari, Aston Martin y, en las dos últimas carreras, McLaren están siendo duros rivales a la hora de consolidarse como el segundo equipo por rendimiento, pero la regularidad de Lewis Hamilton y George Russell marca diferencias. De hecho, Mercedes supera en 51 puntos a Aston Martin en la clasificación de constructores, pese al gran inicio de temporada de Fernando Alonso con cinco podios en las seis primeras carreras del año.

Las repetidas resurrecciones de Mercedes

Lejos queda ya la época más exitosa de Mercedes entre 2014 y 2020, con seis coronas de Lewis Hamilton y un título de Nico Rosberg. También un 2021 en el que Hamilton y Mercedes fueron capaces de pelear con Verstappen y Red Bull por el título hasta la última carrera. Una campaña que fue un punto de inflexión y que para Mercedes ha derivado en una nueva situación. Ahora ya no son el equipo dominante, son la estructura que siempre tiene una vida de más.

Ya en 2022 el equipo tuvo un comienzo discreto y pronto quedó patente que no tenían el músculo ni el rendimiento para amenazar a Red Bull, todo a partir de una apuesta técnica que, sin ser un fracaso, puso en complicaciones a la formación. Aun así, el equipo Mercedes logró encauzar sus esfuerzos y eliminar parte del ‘porpoising’ a partir de Canadá con un Lewis Hamilton que logró ocho podios en la segunda mitad de la temporada, aprovechando también el impulso de un George Russell más regular.

Mercedes ha pasado de desterrar su concepto de monoplaza 'sin pontones' a pelear por las posiciones de podio.
Mercedes ha pasado de desterrar su concepto de monoplaza ‘sin pontones’ a pelear por las posiciones de podio.

Con todo, 2023 ha sido un año de contrastes todavía más fuertes para Mercedes. El concepto de monoplaza ‘sin pontones’ no logró los resultados esperados y tras la dos primeras carreras del año, Toto Wolff y los pilotos casi daban por tirada la temporada. Aun así, los ingenieros y el resto de miembros del equipo se tiraron al fango, desarrollaron un Mercedes F1 W14 ‘B’ y poco a poco el rendimiento ha ido llegando. Lewis Hamilton suma ya cuatro podios, mientras que George Russell tiene uno. La segunda mitad de la temporada puede ser todavía más positiva para el equipo.

El peso de Mercedes, la FIA y Pirelli

A pesar del gran trabajo del equipo para dar la vuelta a la situación tanto en 2022 como en 2023, la resurrección de Mercedes no se puede entender sin los cambios que se han dado en la normativa y en los neumáticos. Está claro que Mercedes tiene un importante peso en la actual Fórmula 1 de la mano de un Toto Wolff que se mueve como pocos en la guerra de los despachos. Algo que también influye en el repetido renacer de Mercedes.

En torno a la disputa del GP de Canadá de 2022, la FIA cambió las reglas del juego para atajar el grave ‘porpoising’ que sufrían algunos equipos. Una medida que le sentó realmente bien al monoplaza de Mercedes. Este año, el cambio en la construcción de los neumáticos Pirelli también ha jugado en favor del equipo de Brackley, al igual que de McLaren. De hecho, las dos formaciones han dado un importante salto adelante en las últimas carreras.

Pese a que el trabajo del equipo dirigido por Toto Wolff y su capacidad para dar la vuelta a las situaciones críticas es innegable, el factor neumático han sido clave este año en la resurrección de Mercedes. Ahora está por ver si Mercedes aprovecha los vientos favorables para intentar retener el subcampeonato o si por el contrario centra sus esfuerzos en 2024, sabedor de que terminar en segunda posición supone un importante peaje para la próxima temporada en forma de menos horas de túnel de viento, CFD y presupuesto.

¿Qué pasa con Lewis Hamilton?

De hecho, la cuestión más acuciante para Mercedes, sin que ni siquiera se le pueda llamar problema, es firmar la renovación de Lewis Hamilton. Toto Wolff y el propio piloto aseguran que no hay ningún tipo de inconveniente y que todos hablan el mismo idioma, por lo que la renovación no debería suponer un problema. Sin embargo, las semanas pasan y la firma no termina de producirse. Una cuestión que no se le escapa a nadie.

Lewis Hamilton podría estar ante su último contrato en la Fórmula 1. Mercedes ahora mismo no es el equipo ganador que le ha permitido cosechar seis de sus siete títulos, por lo que todo hace indicar que el #44 está imponiendo su ley. La firma de Stuttgart va a tener que rascarse los bolsillos para retener al piloto británico. Y aquí es donde está el kit de la cuestión, por mucho que de puertas hacia fuera todo sea concordia.

Las negociaciones para la renovación de Lewis Hamilton se están demorando más de la cuenta.
Las negociaciones para la renovación de Lewis Hamilton se están demorando más de la cuenta.

En cualquier caso, la continuidad de Hamilton en Mercedes no parece estar en duda, siendo una vez más el británico punta de lanza del equipo. Y es que si hay alguien que debe liderar la enésima resurrección de Mercedes ese es Lewis. Al menos esto es lo que se desprende de una temporada 2023 en la que George Russell está un ‘puntito’ por debajo de su compañero de equipo y del rendimiento que mostró en 2022.

Un George Russell más gris

Y es que más allá de la dinámica general de Mercedes, la imagen de sus pilotos ha cambiado por completo desde el año pasado. Mientras Hamilton parece reencontrarse consigo mismo y acumula cuatro podios y un total de seis ‘top 4’ en las últimas siete carreras, el deslumbrante George Russell está mostrando una versión un poco más gris. El #63 apenas suma un podio en lo que va de temporada y la mejoría de Mercedes no coincide con sus resultados.

De hecho, Russell comenzó la temporada con un rendimiento más positivo y regular que el que está ofreciendo en los últimos Grandes Premios. Aunque es cierto que la fortuna no ha estado de su lado en momentos puntuales, el George de este año está lejos del que brilló la pasada temporada y que consiguió batir a Hamilton de forma regular para acabar el año por delante del #44 en la clasificación general del campeonato.

Sobre el autor

Fernando Sancho Gadea

Sanitario de vocación, redactor casi por ‘accidente’. Apasionado del mundo del motor, sobre todo si huele a competición. Comencé siguiendo la Fórmula 1 desde pequeño y acabé disfrutando de la esencia de muchas otras categorías, hasta tal punto de hacerlas mías. He tenido la suerte de cubrir en directo Grandes Premios de Fórmula 1 y de MotoGP, rallies del WRC y pruebas del WTCC, del DTM y del WEC. Este mismo año he podido debutar en las 24 Horas de Le Mans, por lo que mi único sueño por cumplir es poder informar de un Dakar en directo, desde el desierto.
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