Dakar 2024: Audi desmonta los argumentos de Al-Attiyah

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Que el Rally Dakar es una cuestión de veteranía lo confirma la estadística. 13 de las 14 últimas ediciones se las han repartido tres leyendas de la carrera del desierto: Carlos Sainz (61 años, 3 victorias); Stéphane Peterhansel (58 años, 8 victorias totales en coche y 6 en moto) y Nasser Al-Attiyah (53 años; 5 victorias y otros 5 segundos puestos absolutos).

Ahora, en 2024, en su 46ª edición y llegados a la jornada de descanso, los puestos de honor de la clasificación lo ratifican, con la presencia añadida de Mattias Ekström y Sebastien Loeb (la leyenda viviente del WRC con sus nueve títulos mundiales y 49 años de edad).

Por eso las declaraciones de todo un mito de las dunas como Al-Attiyah antes del inicio de la carrera (“Les doy tres días a los Audi para volverse a casa”) sorprenden tanto por parte de alguien que sabe que, en el desierto, las palabras las carga el diablo.

Y por eso la actitud de Sainz rezuma inteligencia cuando proclama que “hay que abordar la próxima semana con humildad” en un sabio ejercicio de contención de la euforia que despierta su merecido liderazgo al término de la primera mitad de la carrera.

Edouard Boulanger, copiloto de Peterhansel, afirma: “Será un gran desafío estratégico. La segunda semana también será dura, porque este año las etapas rocosas sólo llegan al final. Entonces las cosas todavía podrán cambiar”. Toda una declaración de principios que es un claro aviso para navegantes.

A la tercera va la vencida

Esta es la tercera participación de Audi en el Dakar. Y para algunos observadores puede que sea la última. El trasvase de medios y efectivos del equipo encargado de este programa a la estructura que debe ejecutar el desembarco del equipo de los anillos en la F1 lo parecen indicar. Pero sobretodo lo reafirma la ausencia de resultados.

Como dijo Sainz antes de la carrera “Audi ha sido muy valiente al apostar por un vehículo tecnológicamente tan complicado y atrevido como este, con la voluntad de avanzar -como se nos pedía- hacia un motorsport más sostenible”. Y, sin embargo, tal y como apostilló su copiloto Lucas Cruz:“la marca no solo no ha sido recompensada por sus esfuerzos, sino que se ha visto perjudicada por un reglamento muy limitante”.

El año pasado la concesión de una mayor entrega de la potencia que estaba limitada por la normativa técnica ya reveló sus primeros frutos, aunque luego estos no lucieran tanto por los reiterados fallos en diversos componentes (suspensiones, neumáticos, sensores…) aportados por proveedores externos a la marca de Ingolstadt.

Este año, un nuevo permiso para abrir un poco más el grifo de los caballos, pero sobre todo una importante cura de adelgazamiento en el coche y una progresión evidente en la robustez de las piezas que más estrés sufrieron en el pasado están permitiendo que el Audi RS Q-e tron esté cuajando su mejor actuación, al menos hasta el momento.

Más y mejor Audi que nunca

Antes de la carrera, el piloto español declaró que “este es el mejor Audi de los tres que hemos llevado al Dakar. Las mejoras en el coche actual nos han permitido tomar menos riesgos de los que corrimos los dos primeros años”. Y puede que aquí es donde esté la clave que sitúa a Carlos comandando la clasificación provisional, con 20’21” sobre el segundo clasificado, su compañero Ekstrom, y Peterhansel en el vigésimo segundo lugar. Eso sí, a 3h. 23’ del madrileño. Lo positivo para Audi es que sus tres coches siguen en la lucha, con dos de ellos en los primeros puestos, y la garantía y el lujo de tener a una “asistencia” de lujo en la figura de ‘Monsieur Dakar’ cuidándoles desde la retaguardia por lo que pueda suceder.

Pero en el Dakar nadie está legitimado para vender la piel del oso antes de tiempo. Que se lo digan al propio Nasser que se quedará sin el objetivo de ganar tres ediciones consecutivas, y que deberá esperar a un futuro para ganar la carrera con una cuarta marca distinta que añadir a las tres con las que lo logró antes: Volkswagen, Mini y Toyota.

Los grandes cambios

El equipo de desarrollo dirigido por Leonardo Pascali ha mejorado el RS Q e-tron en muchas áreas. “La nueva puesta a punto mejora el confort y también es muy eficaz”, subraya Carlos Sainz, que ha participado en la evolución de muchos coches de rally en sus casi 40 años como piloto profesional. Mattias Ekström añade: “Para mí, se trata de cómo podemos utilizar el coche en la arena. Es una gran ayuda que podamos conducir sobre las dunas sin necesidad de cambiar de marcha”.

Edouard Boulanger apunta la importancia de centrarse en los detalles individuales: “Al principio del proyecto se ponía el foco en el desarrollo de la compleja tecnología de transmisión y del coche. Entretanto, también hemos encontrado tiempo para mejorar muchos aspectos del habitáculo. Podemos controlar mejor los niveles de ruido, y el conductor y el copiloto también están mejor protegidos contra los efectos de los impactos duros y las cargas extremas. Los técnicos han trabajado mucho en esto durante el año pasado y han hecho verdaderos progresos, lo que tenemos que agradecer”.

El tren motriz eléctrico del RS Q e-tron con batería de alto voltaje obtiene la electricidad de un convertidor de energía a bordo. Desde el último Rally Dakar, para el funcionamiento de este convertidor de energía Audi confía en el reFuel, un combustible ecológico basado en residuos, que permite ahorrar hasta un 60 por ciento de emisiones de dióxido de carbono. La nueva normativa limita la potencia del propulsor eléctrico a 286 kW, distribuidos entre los ejes delantero y trasero. Muchos otros nuevos detalles reducen los tiempos de mantenimiento para el equipo y hacen que el prototipo sea más seguro, fiable y confortable.

Un equipo fiable

La clave para afrontar una competición tan compleja, variada y de alto estrés como el Rally Dakar es un equipo fiable. Audi Sport ha cooperado con Q Motorsport, de Trebur (Alemania), desde el primer día. Sven Quandt, que ganó la Copa Maratón T1 de rallies campo a través como piloto en 1998, ha sido durante mucho tiempo un exitoso director de equipo. Ya ha ganado seis veces el Rally Dakar con su equipo X-raid y once veces la Copa del Mundo de rallies campo a través. “La experiencia es la clave del éxito en nuestro deporte. Sven Quandt y su equipo han demostrado que pueden superar todos los retos. Con una escuadra tan buena detrás, dormimos más tranquilos por la noche y afrontamos las etapas con más confianza”, subraya Stéphane Peterhansel.

Su copiloto Edouard Boulanger añade: “Tenemos muchos miembros nuevos que se han unido al equipo Audi Sport. Han hecho un excelente trabajo a lo largo de este año y han impulsado el proyecto en una buena dirección con sus aportaciones. Eso me da confianza”. Mattias Ekström habla en nombre de todos cuando afirma: “He aprendido a seguir siendo humilde en este deporte. Son días increíblemente largos, y hay tantos…”.

Cinco áreas de trabajo

Al quedar más que probada la fiabilidad del innovador sistema de propulsión incluso en las condiciones más exigentes, los ingenieros de desarrollo técnico han mejorado la fiabilidad con pequeños detalles inteligentes diseñados para evitar problemas durante la carrera. Por ejemplo, los nuevos elementos de anclaje de las suspensiones dejan más espacio para que las piedras no queden atrapadas entre la llanta, los discos de freno y las manguetas, lo que puede causar importantes daños. Para esta edición del Rally Dakar, el RS Q e-tron también equipa llantas más resistentes y una nueva generación de neumáticos con flancos reforzados.

Las tres parejas de pilotos y copilotos de Audi Sport se benefician de un mayor confort durante la carrera gracias a los nuevos asientos y la optimización del aislamiento acústico y el sellado del habitáculo, así como de una mayor visibilidad debido al nuevo diseño del capó, que repele mejor el agua y el barro para que no se acumule en el parabrisas.

En cuanto al rendimiento, para hacer que el Audi RS Q e-tron sea más competitivo se ha optimizado la puesta a punto de las suspensiones, además de aligerar distintos componentes -capó trasero, pinzas de freno y reposapiés del copiloto- que compensan el aumento de peso de los nuevos neumáticos.

Por último, Audi Sport también ha aplicado numerosas soluciones que simplifican las tareas diarias de mantenimiento del equipo durante los días de competición, como la modificación de las uniones atornilladas, nuevos portaherramientas, tapones de llenado para los líquidos de servicio optimizados o nuevas soluciones de bloqueo para distintas piezas de la carrocería.

Si Audi supera esta próxima semana y consigue ganar la carrera: ¿quién se atreve a asegurar que este habrá sido “el último baile” de los coches de los anillos en el desierto?

 

Sobre el autor

Josep Lluis Merlos

Periodista, como Tintin. Cuando empecé a publicar (con 13 años) mis crónicas en la revista Motociclismo, yo quería dar la vuelta al mundo, subirme a la luna en un cohete rojo y blanco y viajar hasta el Tibet en moto. Un día me llevaron a Montjuic, olí la gasolina y me enamoré. Allí fue la primera vez de casi todo. Y aquí sigo, casi 50 años después, escribiendo y hablando de coches y motos, tras haber pasado por unas cuantas revistas, periódicos, emisoras de radio y cadenas de televisión. He visto centenares de carreras en todos los circuitos, pistas, carreteras y desiertos de todo el mundo. Y me siguen gustando tanto como aquel primer día. Pero lo del cohete aún lo tengo pendiente.
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