¿Cuál es el mejor combustible para un viaje largo en coche?

Publicado el

Contenido

Te explicamos qué combustible (diésel, gasolina, eléctrico, híbrido, híbrido enchufable o GLP) resulta más barato, y por tanto es mejor para nuestro bolsillo, a la hora de hacer un viaje largo en coche.

Nuestros compañeros de coches.net han querido comprobar por ellos mismos qué combustible es el más barato, y por tanto mejor para nuestros bolsillos, para realizar grandes desplazamientos en coche. Para ello han enfrentado hasta seis modelos distintos con las siguientes tecnologías: diésel, gasolina, eléctrico, híbrido, híbrido enchufable y gas licuado de petróleo (GLP). Todos ellos de distintos fabricantes y con un único objetivo: completar un viaje de 1.350 kilómetros entre Barcelona y Alcázar de San Juan, en la provincia de Ciudad Real.

La prueba se desarrolló con una única persona a bordo y su equipaje, utilizando el aire acondicionado o la calefacción; y siguiendo un recorrido de ida, que se cursó en su totalidad por autopista, y un trayecto de vuelta que, por el contrario, se realizó en gran parte por carretera nacional, pasando por Cuenca y Teruel.

Asimismo, se respetaron en todo momento los límites de velocidad establecidos en cada vía, se mantuvo siempre una distancia mínima para impedir que los ‘rebufos’ interfirieran en los resultados, y se cambió de coche cada 200 km para que el estilo de conducción de cada conductor no afectara al resultado final.

Y el ganador es…

Pues bien, al final del comparativo, el combustible ganador fue… ¡el GLP! No en vano, el vehículo GLP utilizado, un Dacia Jogger, gastó 72,67 euros en combustible. ¿Mucho o poco? Casi 20 euros menos que los que se necesitó el segundo clasificado, un híbrido enchufable, un Kia Xceed PHEV. El tercer puesto recayó en un diésel Volkswagen T-Roc, con un gasto de 93,67 euros, mientras que la cuarta posición se la llevó el híbrido, un Toyota Yaris Cross Hybrid, que necesitó de 100,13 euros. No muy lejos, terminó el coche de gasolina, un Ford Puma MHEV que completó el recorrido llenando el tanque con 113,13 euros. En última posición, el eléctrico, un Peugeot e-2008, que necesitó de 113,72 euros.

Dicho de otro modo, el coche propulsado por gas licuado de petróleo (GLP) gastó 5,38 euros cada 100 kilómetros; más de 1 euro menos que lo consumido por los modelos diésel e híbridos y 3 euros que lo desembolsado para viajar con el coche de gasolina o el modelo 100% eléctrico.

El bajo precio del GLP en comparación con el resto de los hidrocarburos explica en gran medida este ahorro, que puede llegar incluso a ser todavía mayor si se reposta en gasolineras más económicas, ya que el precio del GLP varía más entre estaciones que el de la gasolina o el gasoil.

El diésel pierde enteros

Por otra parte, del comparativo se desprende que, a día de hoy, los modelos diésel, que en otros tiempos eran los ideales para cubrir largas distancias de manera económica, ya no lo son tanto.

Principalmente, por dos cuestiones. La primera, por el aumento de su precio, equiparado (e incluso superior) al de la gasolina. La segunda, las mejoras en el consumo medio de los últimos modelos de coches híbridos e híbridos enchufables, que consiguen igualar, cuando no superar, el consumo de modelos diésel de tamaño y potencia equivalentes.

La gasolina, por su parte, sigue siendo la opción más cara, aunque la distancia con respecto al diésel se ha reducido. También por dos razones. Por la mejora en el consumo de dichos coches, sobre todo a ritmo medio, y por la igualdad de precios que existe actualmente entre ambos combustibles.

El eléctrico, sin opciones

Si el vehículo de GLP fue el absoluto y claro ganador, el gran derrotado fue, sin lugar a dudas, el eléctrico. No en vano, viajar en uno de ellos cuesta 8,42 euros cada 100 km.

El por qué lo encontramos en el elevado precio del kwh en las estaciones de recarga rápida, las que deben utilizarse para seguir viaje invirtiendo el menor tiempo posible en la recarga.

Y además te puede interesar...