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Seat apuesta por el arroz

La marca española se propone utilizar el desecho del arroz para fabricar algunas de las piezas de sus coches

Esta no es una idea nueva, ya hay marchas que fabrican ciertos elementos derivados de productos naturales como fibra de coco o bambú, pero Seat se ha propuesto ampliar partes de sus vehículos con Oryzite, un material renovable y sostenible derivado de la cáscara de arroz.

El arroz es uno de los alimentos más cultivados del mundo, con una producción de 700 millones de toneladas al año, pero solo el 80 % de esta producción es en forma del grano propiamente dicho, mientras que el 20% restante corresponde al desecho de su cáscara y es aquí donde Seat y la Cámara Arrocera del Montsià pretenden conseguir una materia prima óptima para la fabricación de elementos accesorios. Este producto se llama Oryzite

Hasta la fecha, este sobrante de cáscara de arroz solo tenía salida como combustible alternativo o directamente se eliminaba en hornos para aprovechar sus cenizas para la producción de cementos. Sin embargo, ahora se busca utilizar la composición de la cascarilla del arroz con un 15% de sílice y un 85% de material orgánico como celulosa, lignina, D-Xilosa y una pequeña proporción de D-Galactosa como sustituto de parte de los plásticos derivados del petróleo.

Una solución para utilizar menos productos derivados del petróleo

Una vez tratada y purificada la cáscara se obtiene el producto comercial Oryzite, un producto que permite ser inyectado junto a plásticos. Con ello se reduce el porcentaje de plásticos polímeros derivados del petróleo necesario para cada pieza, así como acelerar la operación inyección y desmoldeo y sobre todo reducir el peso total de cada pieza.

Por todo esto Seat está trabajando en su aplicación para algunas partes de sus vehículos, como el portón trasero, el doble piso de carga del maletero o el revestimiento del techo.

A simple vista no se diferencian en nada con las fabricadas con tecnología convencional salvo por su reducido peso. Actualmente se están analizando los revestimientos para saber qué porcentaje de cáscara es posible utilizar para que se cumplan al 100% los requerimientos técnicos y de calidad.

Por ejemplo, el doble piso de carga del maletero pasa por pruebas de carga en las que debe soportar hasta 100 kilos concentrados en un mismo punto para comprobar su rigidez y fuerza. También pruebas térmicas, que se realizan en la cámara climática, para analizar su resistencia al calor, el frío y la humedad.

Con el proyecto piloto de economía circular de la cáscara de arroz Oryzite, la automovilística da un paso más en la investigación de nuevos materiales renovables para reducir el uso del plástico en sus futuros vehículos y conseguir una huella de carbono cero en 2050.

cáscara de arroz

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