Carreteras inteligentes a la búsqueda de acabar con los accidentes

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Para tratar de reducir los accidentes, los expertos en seguridad apuestan por las carreteras inteligentes con las que identificar cuáles son los tramos de alto riesgo y que según la Universidad de Loughborough podrían reducir el 99% de incidentes

Según informa la OMS, más de un millón de personas mueren al año a causa de accidentes de tráfico. Siempre se trata de mejorar la seguridad de las vías de circulación para ir reduciendo año a año el número de incidencias y, sobre todo, la fatalidad de estas. Una de las opciones que ha surgido en los últimos tiempos son las carreteras inteligentes. 

Está claro que la misión de acabar con los accidentes de tráfico no es nada sencilla y hay todavía menos dudas de que va a conllevar tiempo. Sin embargo, con los avances realizados en los últimos años con la ayuda de la IA, la inteligencia artificial, no es descabellado pensar en usar estas nuevas herramientas para reducir el impacto de fallos que pueden ser tanto mecánicos como humanos. 

La Universidad de Loughborough en el Reino Unido ha desarrollado una tecnología para mapear colisiones y modelar riesgos basada en inteligencia artificial que ofrece una precisión inigualable del 99% para identificar áreas con alto riesgo de accidentes. Estas autopistas fusionan de manera impresionante la tecnología con el transporte. Son básicamente un sistema de tecnologías integradas que trabajan para optimizar el flujo de tráfico, reducir los accidentes y promover la eficiencia energética.

Las funciones de las carreteras inteligentes

  1. Sistemas de Gestión y Control de Tráfico: Se monitorea el tráfico en tiempo real para poder gestionar y coordinar los semáforos para evitar que se genere demasiada congestión en la horas de más afluencia
  2. Sistemas de Información Meteorológica: A través de unos sensores integrados en las propias carreteras permite alertar a los usuarios de las autopistas u otro tipo de vía que las condiciones climatológicas están cambiando y que podrían influir en su seguridad en caso de precipitación intensa. 
  3. Señales de Mensajes Variables (VMS): Las VMS son señales de tráfico electrónicas que muestran información sobre condiciones del tráfico, áreas de trabajo en carreteras, accidentes o cambios en los límites de velocidad, mejorando la conciencia del conductor y reduciendo el riesgo de accidentes.
  4. Sistemas de Detección y Gestión de Incidentes: Un poco al mismo modo que el monitoreo con grandes congestiones, se puede observar en tiempo real si hay un incidente y entonces tomar las medidas necesarias, que se puede tanto de avisar a los servicios de emergencia como desviar al tráfico al mismo tiempo para evitar retenciones. 
  5. Comunicación Vehículo-Infraestructura (V2I) y Vehículo-Vehículo (V2V): Mediante la tecnología inalámbrica, los vehículos pueden comunicarse entre sí y con la infraestructura vial, proporcionando datos esenciales sobre el tráfico, estado de las carreteras y posibles peligros. De hecho, muchas apps de navegación ya ofrecen este servicio para alertarse unos a otros y que no haya contratiempos durante el trayecto.

¿La gratuidad de las autopistas y autovías es sostenible?

Desde 2018, España ha presenciado la eliminación progresiva de peajes en algunas de las autopistas más transitadas del país. La finalización de los contratos de concesión llevó a la eliminación de tarifas en la AP-1, seguida en 2019 por la AP-4 y algunos tramos de la AP-7. En 2021 se eliminaron los peajes en cuatro vías clave de Catalunya también. 

Este cambio plantea preocupaciones significativas sobre la viabilidad a medio y largo plazo del sistema de infraestructuras viarias de alta capacidad en España. Según Cinesi, la consultoría de movilidad y transporte, en plena guerra contra la urgencia de reducir las emisiones de carbono y priorizar medios de transporte más sostenibles, la eliminación de peajes en autopistas puede tener un impacto negativo. Desde la supresión de los peajes en estas vías, se ha observado un incremento del tráfico resultando en un aumento de emisiones, de la accidentalidad y de la congestión. 

Además, el transporte ferroviario y marítimo de mercancías sí paga peajes y tasas por utilizar las vías y los puertos. Así pues el transporte de carretera, como son furgonetas o camiones, podría ganar peso en el comercio y las emisiones, además que el riesgo de congestión y de accidentes, se pueden ver incrementadas.

Sobre el autor

Oriol Muñoz Morera

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