A subasta el Ferrari 250 GT California Spider que hizo podio en la Targa Fiorio de 1962

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La casa R.M. Sotheby’s subastará el 19 de agosto el Ferrari 250 GT California Spider que participó en la edición 46 de la Targa Florio en 1962, acabando tercero en su categoría y el 19 en la combinada.

La Monterey Car Week de California, en los Estados Unidos, es uno de los eventos más esperados por los incondicionales del motor del país de las barras y estrellas, así como de todo el mundo. No en vano, durante la misma y con el Centro de Conferencias de dicha localidad como epicentro, se celebra la RM Sotheby’s Monterey sale, una de las subastas de vehículos clásicos más importante del mundo –si no la que más–. Este 2023 llegará del 17 al 19 de agosto y alcanzará las 26 ediciones.

Pues bien, a buen seguro que los coleccionistas estarán muy pendientes del lote 354, que se pondrá a la venta el tercer y último días de subastas, el sábado. ¿Por qué? Pues porque incluye la que para muchos será la pieza estrella de este año: el Ferrari 250 GT California Spider de 1960 esculpido por Sergio Scaglietti, el padre del GTO, de los Ferrari 250 y 275, del Monza y del Testa Rossa, solo por mencionar los más célebres.

Un modelo único que, además, participó en la edición 46 de la Targa Florio, una de las carreras de automovilismo, y de resistencia, más famosas de Italia en su momento. Y lo hizo con muy buenos resultados. No en vano, acabó tercero en su categoría y el 19 en la combinada de aquel 1962.

La casa de subasta espera un precio de venta de entre 9,5 y 11,5 millones de dólares. ¿Qué tiene de especial este precioso Ferrari clásico?

Ferrari California Spider

Una de las citas más antiguas

Como decíamos, la Targa Florio o Giro de Sicilia fue una de las citas más famosas y reputadas de Italia hasta su desaparición en 1977. Organizada por primera vez en 1906, se desarrollaba cada mes de mayo por las carreteras de los montes Madonia, en la provincia de Palermo, en isla de Sicilia.

Durante muchos años formó parte, junto con la Mille Miglia y las 24 Horas de Le Mans, de las legendarias pruebas del Campeonato Mundial de Resistencia. La Mille Miglia se dejó de correr a partir de la trágica edición de 1957. A partir de ese momento, la Targa Florio se convirtió en la única carrera en la que se podían ver auténticos monstruos de competición correr por carreteras normales, cruzando pueblos, subiendo a los collados y bajando laderas.

El evento de 1962 vería una de sus ediciones más reñidas, con modelos de Alfa Romeo, Porsche, Lancia, Maserati y, como no, de Ferrari. Sin embargo, de entre todos los participantes, un equipo llamó poderosamente la atención: el equipo privado de Robert Fusina y Guido De Bon, quienes apostaron por un Ferrari 250 GT SWB California Spider de 1960 cuyo número de chasis era 1883 GT.

Ferrari California Spider

Único por muchos motivos

El chasis 1883 GT es la segunda unidad de las 56 SWB –con chasis acortado, pasando de tener una batalla de 2,6 metros a otra ajustada en 2,4– que se fabricaron del Ferrari 250 GT California Spider de 1960 by Scaglietti. De hecho, es uno de los 18 modelos que se hicieron con faros delanteros descubiertos, y uno de únicos tres ensamblados sin ventilaciones laterales.

Asimismo, es uno de los dos ejemplares equipados con un motor tipo 128 F. Y el único que compitió en la Targa Florio de 1962.

Su primer propietario fue Robert Fusina, presidente de Litex S.a.S., a través del distribuidor de Turín Garage Fontanella & Co., y que no tuvo reparos en cederlo a Ferrari para que lo exhibiera en su stand en el Salón del Automóvil de Turín de 1960.

Poco después, el coche pasó a manos de Alessandro Terni, residente de Trieste y su segundo dueño, quien lo acabaría prestando al propio Fusina y Guido De Bonis para que compitieran en la ya mencionada 46ª Targa Florio.

Ferrari California Spider

Un asiento inquieto

Dos meses después, Terni lo vendió a Carlo Moraglia, de Turín. Y este, a su vez, hizo lo propio con De Bonis apenas 5 meses después de adquirirlo. En marzo de 1963 el vehículo volvió a cambiar de propietario cuando De Bonis lo vendió al español Félix Manuel Cormin Villa, que también residía en Turín.

A finales ese mismo año, el Ferrari 250 GT California Spider de 1960 by Scaglietti con el chasis número 1883 GT lo compraría Bob Grossman, distribuidor oficial de Ferrari en la costa este de EE.UU. y que compitió en muchos eventos de las afamadas SCCA Series de California. De hecho, Grossman popularizaría el modelo gracias a sus éxitos en las mismas al volante de un Ferrari 250 GT LWB California Spider Competizione. Bueno, de dos, las unidades con el chasis 0939 GT y 1451 GT.

Ferrari California Spider

De Europa a los EE.UU…

Grossman se llevó el coche a su país. Desde él, el modelo pasó por otros cuatro propietarios hasta que en 1983, el Ferrari se vendió a Robert Panella de Stockton, California, un entusiasta de la marca que incluía en su colección un 275 GTB/4 en su día propiedad del actor Steve MacQueen –que también se subastará en Monterey este verano–.

Panella hizo restaurar el 250 GT, incluida la conversión de la parte frontal a faros delanteros cubiertos, y lo presentó en el Ferrari Owners Club Concours d’Elegance celebrado en el Rancho Cañada Golf Club de Carmel Valley en 1984. Diez años después Panella lo volvería a exhibir en el Concurso Internacional de Elegancia de la FCA en Monterey.

En julio de 1996, el coche pasó al brasileño Carlos Monteverde, quien tras solo un año lo vendió al artista y coleccionista Everett Anton Singer, de Laurel Hollow, en Nueva York. Singer también adquirió el techo rígido original del Spider, que se había quitado del automóvil años antes.

El chasis 1883 GT se exhibió en el Concurso de Elegancia de Greenwich en junio de 1999, ganando el premio al Mejor Auto Deportivo Italiano. Los dos años siguientes, Singer lo condujo en el Colorado Grand. Durante su propiedad, por cierto, el vehículo también ganó un premio de plata en el Cavallino Classic de 2001, además de tomar parte en el Amelia Island Concours d’Elegance dos meses después.

Ferrari California Spider

Su último dueño

En febrero de 2002, un coleccionista suizo se hizo con el California Spider y lo exhibió en los Loris Kessel Ferrari Days, en el aeropuerto de Lugano-Agno. Tras nueve años, en enero de 2012, el coche pasó a su último propietario. Éste, un año despuñés de adquirirlo, lo envió a Ferrari Classiche para comenzar con su certificación oficial.

De igual modo, pronto encargó una restauración completa por parte de Carrozzeria Egidio Brandoli y Zanasi & Co. De hecho, una de sus peticiones expresas fue la de recuperar la configuración original de sus faros descubiertos, así como actualizar el interior a negro sobre beige.

Asimismo, se contrató al importador, vendedor y restaurador británico Joe Macari para que se encargara de poner a punto toda su mecánica. Sus tres años de trabajo se verían recompensados al recibir el certificado de autenticidad del Departamento Ferrari Classiche, creado en 2006 para proteger el inestimable patrimonio que estos coches representan.

Ferrari California Spider

El certificado de autenticidad es para todos los Ferrari de más de 20 años, y también está disponible para los F1, deportivos y prototipos deportivos, sin límite en cuanto a su antigüedad.

Su reciente repintado en su configuración Targa Florio de 1962, con su dorsal de carrera incluido en la carrocería, pasando por su barra antivuelco extraíble, acentúan aún más si cabe su pedigrí de carreras.

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Ferrari California Spider

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